Doloroso
La desdichada y triste vida a la que fue sometida la infanta Elena: un matrimonio arreglado e infeliz
La infanta Elena es una de las integrantes de la Familia Real más relegadas. Desde que es muy joven su imagen es opacada por el rey Felipe VI y por la infanta Cristina, quienes nunca tuvieron problema en destacar gracias a sus personalidades carismáticas y a la preferencia que sus padres mostraron sobre ellos.
Recientemente, se reveló una impactante información que tiene a la infanta Elena como principal protagonista y donde se demuestra que ella nunca tuvo la libertad de la que sí gozaron sus hermanos. Al parecer, Juan Carlos I y la reina Sofía la obligaron a tomar una importante decisión que cambió su vida para siempre.
Según Pilar Eyre, especialista de la realeza española, la infanta Elena nunca tuvo deseos de contraer matrimonio. De hecho, la hija de Juan Carlos I siempre tuvo la idea de que su destino era junto a Dios, por lo que en algún momento de su juventud habría manifestado sus ganas de convertirse en monja. Informa Voces Críticas
Pero, como una de las grandes preocupaciones de los reyes de España era que su hija Elena se quedara sola, el rey Juan Carlos I le recomendó que lo mejor era casarse con Jaime de Marichalar que, aunque no le agradaba mucho a la Familia Real, era la mejor opción que su hija tenía.
De esta manera, la infanta Elena accedió y contrajo matrimonio con el que, años más tarde, sería el padre de sus hijos. Pero, de todas formas, Elena mantuvo sus creencias hasta donde pudo, debido a que después de su divorcio no aceptó mantener ningún vínculo afectivo con otro hombre porque consideró que eso sería faltar a la palabra de Dios.