Increíble
Estas fueron las conversaciones secretas que Juan Carlos I mantuvo con su hija ilegítima
Cuando salió a la luz la existencia de una supuesta hija ilegítima de Juan Carlos I, llamada Alejandra de Rojas, el rey emérito se ocupó -mediante su portavoz oficial- de desmentir dicha información. En el caso de la desconocida mujer, también utilizó sus influencias para hacer llegar un comunicado a la prensa española, en el que sostenía que los rumores no eran ciertos. Sin embargo, recientemente, se reveló la comunicación que ambos protagonistas mantuvieron en medio del escándalo.
Pese a que Alejandra de Rojas niega rotundamente tener algún vínculo con Juan Carlos I, lo cierto es que en las últimas semanas le hizo un importante pedido a su supuesto padre. Al parecer, atemorizada porque su vida privada se exponga ante el ojo público, la supuesta cuarta hija del emérito le imploró que el tema fuera tratado con absoluta discreción, para evitar confrontaciones con la prensa.
Específicamente lo que Alejandra de Rojas le pidió a Juan Carlos I fue que evitara notas con la prensa o que saliera a dar más explicaciones que las que el monarca español expuso hace dos meses atrás, cuando salió a luz este escándalo. Comprendiendo la situación de la mujer, el esposo de Sofía de Grecia se mostró dispuesto a cumplir con esa petición y, de hecho, puso en marcha varios artilugios para controlar a la prensa. Informa Voces Críticas
Es preciso recordar que este inesperado suceso, que involucra a De Rojas y Juan Carlos I, comenzó tras la publicación de “King Corp”, una biografía no autorizada que narra las peores fechorías del emérito español. Sin dudas, esta publicación fue el golpe más duro que recibió la familia real de España en los últimos años, debido a los incontables detalles que revela el libro sobre la irremediable conducta del monarca.
En la actualidad, se desconoce el tipo de relación que existe entre Alejandra de Rojas y Juan Carlos I pero lo que sí es un hecho es que entre ambos hubo varias comunicaciones para poner en común la forma en la que iban a referirse a este tema. Al parecer, ninguno de los dos pretendía que esta información saliera a la luz y, mucho menos, que tomara tal trascendencia pero, debido a la exposición del emérito, el escándalo fue incontrolable.