CASA REAL
El rey Felipe abandonó a Letizia en Nochebuena para refugiarse en este lugar
La Nochebuena este año no fue la mejor para la familia real española, sobre todo para el rey Felipe, quien ha tenido que hacer de tripas corazones antes el señalamiento contra la reina Letizia de haber supuestamente engañado al soberano con su propio ex cuñado.
Y es que las revelaciones del exesposo de Telma Ortiz y de Jaime Peñafiel en su libro “Letizia y yo” han removido los celos y dudas del rey, y es que, de acuerdo a la confesión del ex cuñado de la asturiana, la reina habría engañado al mandatario en dos ocasiones, una justa antes de comprometerse, la otra fue cuando ya habían nacido sus hijas y hasta se dice que tenían planeado instalarse en Nueva York, pero que al final no se atrevió por temor a perder la custodia de sus niñas.
Pero Letizia, tratando de apaciguar las aguas turbias con el rey Felipe, decidió acompañarlo al cumpleaños de la Infanta Elena, con quien no guarda buena relación como una manera forma de pedir perdón. Sin embargo, a pesar de esto, la consorte esperaba pasar una Nochebuena familiar, lleno de paz, amor y cordialidad.
Resulta que fue todo lo contrario, ya que el mandatario se mantuvo distante con la madre de sus hijas y se sentía un clima tenso y oscuro. Pero lo que más impresionó a la consorte fue que su esposo la abandonara después de cenar, algo que nunca antes había hecho y que le ha dolido profundamente.
En otras ocasiones, después de la cena, el rey Felipe acostumbraba a reunir con su esposa e hijas, alrededor del árbol de Navidad, para abrir los regalos, acto que hacía antes de ir a ver a su mamá, la reina Sofía, quien vive a unos cuantos metros del Pabellón del príncipe.
Este año, Felipe cambió de planes y una vez que terminó la cena, salió a ver a su madre, la reina Sofía, quien por culpa de Letizia no se reúne con él en estas fiestas. Por lo que él, tomó la iniciativa y de no alargar la cena con su familia, ya que con el escándalo amoroso no está para fiesta y prefirió reunirse con su madre y tía Pecu, quienes lo esperaban emocionadamente.