NI PARA COMER TENÍA
La triste y sacrificada infancia que tuvo Georgina Rodríguez que muy pocos conocen
No es un secreto para nadie que Georgina Rodríguez en la actualidad se observa de manera permanente en playas paradisíacas, en los mejores restaurantes, con los coches últimos modelos, y con las joyas de mayor valía. Sin embargo, su historia de vida dista de un pasado mucho más turbulento, del que prefiere no hacer trascender.
Su fama y popularidad se visualiza desde que está con Cristiano Ronaldo, ya que se conoce muy poco de la dura infancia que la modelo le tocó afrontar y que en lo personal prefiere no dar a conocer. Con más de 60 millones de seguidores en Instagram, se ha convertido en una de las mujeres más respetadas del mundo.
Georgina nació en Buenos Aires, la capital de argentina, pero gran parte de su vida la vivió en Europa. Fue parte de una familia de muy bajos recursos, en la serie donde es protagonista de Netflix se puede observar cómo fue gran parte de su infancia. Informa Voces Críticas
La mega empresaria vivió en un pequeño municipio de Aragón, Jaca, lleno de árboles y jardines, al momento de jugar, solía salir con su familia, recordando en su documental que en varias ocasiones no tenían dinero para comprar dulces o comer. Estudiaba en un colegio de monjas y estudiaba ballet en una academia, lo que se convirtió en una pasión para ella, ya que era la única manera de relajarse y olvidar un poco la tristeza que se vivía en su casa.
Su padre, Jorge Eduardo Rodríguez Gorjón, nació en Argentina y se fue a vivir a España. Con los años fue acusado por delitos relacionados con el narcotráfico, y después de haber cumplido su condena, mientras regresaba a Argentina, sufrió un derrame cerebral que le paralizó el lazo izquierdo de cuerpo, falleciendo el 27 de enero del año 2019. Mientras que de su madre, Ana María Hernández la Jaca, ha optado por mantener bajo perfil
Georgina siempre buscó como salir adelante después de trabajar por largos años limpiando habitaciones, se mudó a Madrid donde empezó a trabajar como empleada en Massimo Dutti, una famosa firma de España. Después de dedicarse al mundo Au Pair, regresó a España donde encontró empleo en Gucci, una tienda que era visitada por personas muy famosas, fue entonces como por cosa del destino conoció a Cristiano Ronaldo, el hombre que llegó a su vida para cambiarle la vida que ella tanto soñó.