REALEZA
Lo que eligió la princesa Diana que desató la furia de la reina Isabel
La princesa Diana era conocida por su espíritu rebelde y su estilo personal único dentro de la estricta etiqueta de la monarquía británica. Su icónico corte de cabello, ya sea con flequillo, ondas sutiles o un estilo más tradicional, era una verdadera firma estilística de Lady Di.
Sin embargo, en ocasiones, la princesa decidía dar un giro radical a su imagen, desencadenando un revuelo inesperado entre los miembros de la realeza. Uno de esos momentos se produjo en 1984, durante la solemne sesión de apertura anual del Parlamento.
Mientras la reina Isabel se preparaba para pronunciar su discurso tradicional, todos los ojos se posaron en el sorprendente peinado de la británica. Con una raya lateral y su cabello recogido con broches a ambos lados sobre las orejas, Lady Di se presentó con un estilo que dejó a todos boquiabiertos.
Según fuentes cercanas, este inusual peinado de la princesa Diana acaparó toda la atención de los medios, dejando en segundo plano la importancia del discurso de la reina. "Diana lució este nuevo e increíble peinado, y esta ocasión tan digna e importante, que es parte del proceso de ser soberana, simplemente no tuvo relevancia porque todos los periódicos y las televisiones se concentraron en el peinado de Diana", expresó una fuente.
La relación entre Lady Di y la reina Isabel no era precisamente amigable, y este incidente terminó por desatar la furia de la monarca. Según el documental "HM The Queen: A Remarkable Life", la reina estaba furiosa ante el giro radical que Diana había dado a su imagen en un evento tan importante.
Tras el incidente en el Parlamento, la princesa Diana se vio obligada a adoptar un estilo más discreto en eventos posteriores. Desde entonces tuvo que moderar su presencia para no opacar a otros miembros de la familia real. Esta situación no es única, ya que generaciones posteriores, como Kate Middleton, también han enfrentado la presión de no robar protagonismo en eventos reales.