REALEZA
Rey Felipe, sin piedad, pone límites a los abusos de Paloma en Zarzuela después de 19 años
El rey Felipe ha dado un giro radical a la situación al tomar medidas para limitar la presencia de Paloma en el Palacio de la Zarzuela. Esta decisión evidencia su intención de marcar límites claros y reforzar el control sobre el entorno de la reina Letizia, después de la revelación de una presunta relación extramatrimonial de Letizia.
Durante 19 años, Paloma ha gozado de una serie de privilegios en Zarzuela, tales como habitaciones propias, entrada libre a cualquier hora y el uso de los servicios del palacio, como la lavandería, todo ello a expensas de la monarquía. Su argumento era cuidar de sus nietas, pero su presencia omnipresente ha llegado a su fin.
Recientes acontecimientos han marcado un quiebre en esta relación privilegiada. Ahora Paloma solo se queda a dormir cuando el rey no está. Felipe VI, siguiendo el ejemplo de su esposa Letizia, que no tuvo reparos en presionar para alejar a Felipe de su familia, ha optado por limitar la presencia de los familiares en la vida cotidiana de Letizia.
El soberano considera que la presencia de Paloma tampoco es necesaria, dado que ni Sofía ni Leonor viven ya en el Palacio. Si bien no le cerrará la puerta, ya le ha hecho saber que no es bienvenida en Zarzuela como lo era anteriormente.
Así las cosas, Paloma debe ahora coordinar encuentros con Letizia fuera del palacio, sin la libertad de acceder como lo hacía anteriormente. Las dos décadas de cercanía y privilegios han llegado a su fin, marcando un cambio significativo en la dinámica de la familia real.
Esta medida tomada por el rey Felipe refleja su intención de establecer un mayor control y fijar límites en el entorno de la reina Letizia, después de una serie de eventos que han puesto en entredicho la imagen de la monarquía española. La serie de restricciones impuestas a Paloma es un claro mensaje de que la familia real está dispuesta a tomar medidas drásticas para salvaguardar su reputación.