2024-07-09

LA HISTORIA LLEGÓ A SU FIN

El rey Carlos sorprende al Reino Unido con su inesperada renuncia

La drástica decisión del monarca impactó en la realeza británica.
Por Redacción Voces Críticas

En un movimiento inesperado, el rey Carlos ha decidido poner fin al patrocinio de dos de los principales clubes de carreras de palomas en el Reino Unido: la Royal Pigeon Racing Association y el National Flying Club. Esta decisión ha tomado por sorpresa a los aficionados a este deporte, que tradicionalmente ha contado con el apoyo de la realeza británica.

Aunque no se han dado a conocer las razones específicas detrás de esta renuncia, se cree que el monarca no ha podido asumir la cantidad de patrocinios heredados de su difunta madre, la Reina Isabel II. Con casi 200 patrocinios bajo su responsabilidad, el soberano habría decidido priorizar algunos de ellos, dejando de lado las carreras de palomas.

Sin embargo, los grupos defensores de los derechos de los animales, como PETA, han aplaudido esta decisión. Según Ingrid Newkirk, fundadora de PETA, el rey Carlos ha dado un paso importante al poner fin a su apoyo a estas competiciones que "envían a las aves a la muerte, enfrentándolas a tormentas y travesías marítimas en su leal búsqueda de regresar con su compañero de vida y sus crías".

PETA ha ido más allá y le ha solicitado al monarca que cierre el palomar real ubicado en su residencia de Sandringham, el cual fue renovado en 2015 por deseo de la Reina Isabel II. La organización propone convertir este espacio en un santuario para pájaros heridos, perdidos o abandonados, en línea con otras muestras de sensibilidad hacia la protección de los animales por parte de la familia real.

Cabe destacar que las carreras de palomas son muy populares en Bélgica, y fueron introducidas en el Reino Unido por el Rey Leopoldo II de Bélgica, quien obsequió a la Reina Victoria unas palomas mensajeras en 1886. Desde entonces, esta afición se extendió en el Reino Unido con el apoyo de los sucesores de Victoria, desde Eduardo VII hasta Isabel II.

La decisión del rey británico ha generado diversas reacciones en la población británica. Mientras algunos fanáticos de las carreras de palomas lamentan la pérdida del patrocinio real, otros aplauden la sensibilidad del monarca hacia el bienestar animal. Sin duda, esta inesperada renuncia marca un cambio en las prioridades de la Corona y su relación con las tradiciones relacionadas con los animales.

Te puede interesar