Merienda crocante
No te pierdas esta deliciosa receta: rollitos de queso y ajo ideales para compartir con el mate
Los días nublados son perfectos para explorar habilidades culinarias y preparar una deliciosa receta. En estas ocasiones, los rollitos de queso y ajo son una excelente elección, ya que es una preparación deliciosa y versátil que funciona tanto para la merienda como para un picoteo durante el día.
Esta receta salada se adapta a cualquier ocasión, especialmente si se acompaña con unos buenos mates o se sirve con una salsa para untar. Además, los ingredientes son fáciles de conseguir en cualquier supermercado o almacén de barrio, lo que la hace aún más conveniente.
El resultado es una masa esponjosa y con buena miga, realzada por el sabor del queso, el crocante del gratinado y la suavidad del ajo, asegurando que todos los comensales querrán conocer el secreto.
Ingredientes para la receta:
- 500 gramos de harina 0000
- 1 cucharada de sal
- 1 cucharada de azúcar
- 1 huevo
- 250 ml de leche
- 50 gramos de manteca
- 10 gramos de levadura seca
- Queso rallado (a gusto)
Paso a paso:
- En un bol, mezcla la harina con la sal y el azúcar. En otro recipiente, disuelve la levadura en la leche, mezclando hasta que se integren bien.
- Coloca la mezcla de harina sobre la mesa de trabajo y haz un hueco en el centro. Vierte la leche con levadura en el centro y comienza a unir los ingredientes con las manos.
- Antes de formar la masa, agrega el huevo y sigue amasando. Luego, incorpora la manteca y continúa trabajando la masa.
- Amasa hasta obtener un bollo uniforme. Déjalo reposar hasta que duplique su tamaño. Informa Voces Críticas.

- Una vez que la masa haya levantado, estírala con un rodillo en forma cuadrada.
- Rellena la masa con el queso, ubicándolo en líneas rectas para que todos los rollitos queden bien rellenos.
- Enrolla la masa y corta los rollitos con un grosor uniforme. Para evitar que se desarmen o se rompan antes de cocinarlos, se recomienda cortarlos con un hilo.
- Coloca los rollitos en una fuente, pincélalos con huevo y espolvorea queso rallado por encima. Cocina en el horno durante 40 minutos, hasta que estén dorados.