2024-08-08

Desgarrador

Una salteña se debate entre la vida y la muerte: culpó a la obra social Boreal por abandono

Natali se comunicó con Voces Críticas para denunciar a Boreal por no recibir los insumos correspondientes para combatir su cáncer de cuello uterino
Por Redacción Voces Críticas

SALTA (Redacción Voces Críticas) Una salteña está atravesando el peor de los pesares y se comunicó con Voces Críticas para denunciar a la obra social Boreal por no cumplir con la entrega de los medicamentos para tratar su cáncer de cuello uterino. Con suma congoja, Natalí contó su historia en la que se debate entre la vida y la muerte. 

Según el testimonio de la paciente oncológica, el año pasado fue diagnosticada con esta dura enfermedad. Por tal motivo, la joven comenzó el tratamiento correspondiente para erradicar la tumoración maligna de en su organismo. Sin embargo, desde marzo, la cobertura médica correspondiente a la empresa de prestaciones de salud Boreal no cumple con la entrega de los insumos que necesita.

“No me están cumpliendo en tiempo con la medicación de quimioterapia y de una vacuna que es inmunológica”, comenzó diciendo ante los micrófonos de Voces Críticas. Asimismo, confesó haber entregado todos los papeles correspondientes a los trámites burocráticos de autorización “en tiempo y forma”, pero no “cumplen”. 

Al momento de enterarse de su enfermedad correspondiente a un cáncer uterino, Natalí realizó el tratamiento de rayos y braquiterapia en Córdoba. Sin embargo, en el primer trimestre de este 2024, volvió a tener una recaída, por lo que debió realizar nuevamente estos procedimientos médicos para salvar su vida. En este sentido, pese a abonar todos los meses una cuota elevada por los servicios de prestación médica de la Obra Social Boreal, la misma no cumple con los derechos básicos de salud en lo que respecta a una respuesta inmediata y a los medicamentos que necesita de manera urgente. 

“Se hace aporte desde lo laboral y aparte se hacen aportes desde hace 16 años”, sostuvo. Es decir, no sólo la prestación médica le realiza la quita del porcentaje correspondiente como trabajadora sino que también la damnificada realiza una ampliación en la cobertura con un arancel extra que debe abonar. Pero, ante la gravedad de su estado de salud y la falta de una solución, la salteña costea por sus propios medios el tratamiento con un costo elevado, lo cual se le estaría dificultando con el correr de los días.

“Una de las vacunas sale 15 millones y me las aplico cada 21 días”, dijo mientras explicó que este dinero es prestado y que necesita hacer un depósito para reservar la inyección. No obstante, como si esto fuese poca cosa, denunció que dos trabajadoras de farmacias a las que llamó Florencia y Valeria “perdieron” sus papeles, razón por la cual debió iniciar nuevamente lo administrativo para poder adquirir los insumos. 

“Tuve que presentar todo de nuevo. Y cada vez que voy término llorando porque justamente siempre tienen un pero, un por qué, que falta algo, y a parte se refiere a uno como si se le estaría haciendo un favor”, remarcó Natalí. El trato deshumanizado y la desidia de la obra social Boreal pone contra las cuerdas a esta paciente oncológica que ya no sabe qué recursos tomar para que se cumpla el derecho básico a la vida y al tratamiento médico por ser afiliada a esta empresa. 

El duro reclamo de Natalí: la angustia es constante

“Yo lo único que pido es que me cumplan en tiempo y forma. Ya van atrasados en cuatro quimioterapias. Yo voy haciendo 6 desde marzo, las cuales solamente me dieron dos, faltaría el resto y no están cumpliendo”, enfatizó con desesperación. Como contrapartida, a la joven le dijeron que tiene que “esperar los tiempos”, aunque en un caso de gravedad como este el tiempo es el peor enemigo. 

Natalí tiene que cumplir un total de 9 sesiones de quimio, de las cuales la obra social sólo le cubrió dos y está a la espera de que ocurra el milagro de que le autoricen las tres que faltan. Algo irrisorio si se tiene en cuenta que es un caso en el que no se puede esperar ni un sólo segundo más, ya que esta falta de respuestas sólo genera una agonía y dolor moral y en la psiquis que se suma a las complejidades médicas del cáncer de cuello uterino. 

En términos burocráticos, subrayó que los papeles se encuentran aprobados, pero que “no se libera la orden de compra”. Finalmente, la salteña responsabilizó directamente al dueño de la obra social, Colta. “Esta situación es muy estresante, muy angustiante. En mi caso no sabés qué pasa mañana, entonces pensar encima que tenés que renegar ahí o pensar si te dan la medicación o no, es sumamente doloroso, porque están mis hijos y mi esposo por atrás. Sentís que tu vida está dependiendo de las ganas de una persona”, sentenció. Informa Voces Críticas.  

Te puede interesar