La Libertad ¿Avanza?
La Iglesia echó al cura que organizó la reunión de diputados libertarios con genocidas condenados
ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) La reciente visita de un grupo de diputados libertarios a represores encarcelados en el penal de Ezeiza ha generado una fuerte controversia política y eclesiástica.
La reunión, que además de los legisladores de La Libertad Avanza incluyó a figuras condenadas por delitos de lesa humanidad como Alfredo Astiz, Antonio Pernías y Adolfo Donda, ha desatado un escándalo que terminó con la expulsión del sacerdote Javier Olivera Ravasi de la diócesis de Zárate-Campana.
El sacerdote Olivera Ravasi -hijo del represor Jorge Olivera-, quien según diversas fuentes habría facilitado el encuentro, fue removido de su cargo en medio de críticas por sus actitudes "opuestas al testimonio cristiano". El obispado de Zárate-Campana anunció su expulsión en un comunicado, detallando que, a pesar de los repetidos llamados de atención, Olivera Ravasi no modificó su conducta.
La visita al penal de Ezeiza, que no contó con la presencia visible del sacerdote pero que aparentemente fue gestada bajo su influjo, involucró a seis diputados libertarios: Beltrán Benedit, Lourdes Arrieta, Guillermo Montenegro, Rocío Bonacci, Alida Ferreyra y María Fernanda Araujo. Este grupo se reunió con los represores, lo que provocó una ola de indignación entre otros sectores políticos. La izquierda y Unión por la Patria (UP) buscaron sancionar a los legisladores, pero la moción no prosperó en la Cámara de Diputados.

A pesar del fracaso de la moción, la visita fue un tema recurrente en la sesión parlamentaria, exacerbando las tensiones entre los bloques oficialista y opositor. La iniciativa de los diputados de LLA ha sido interpretada por muchos como una afrenta a las víctimas del terrorismo de Estado y a la memoria histórica de Argentina.
El sacerdote Olivera Ravasi, formado en el Instituto del Verbo Encarnado y cuyo padre cumple prisión domiciliaria por delitos de lesa humanidad, había estado residiendo en la diócesis de Zárate-Campana desde 2019 bajo un permiso temporal. Sin embargo, su comportamiento y la reiterada recepción de quejas llevaron al obispado a revocar su residencia. Informa Voces Críticas.