Con mucha tristeza
El conmovedor testimonio del chofer de Silvina Luna sobre sus últimos días de vida: fue crítico con algunos amigos
A casi un año de la muerte de Silvina Luna, Christian Basoalto, quien fue su chofer y confidente cercano, ha compartido sus recuerdos sobre la modelo y ha criticado a algunos de los amigos que la rodearon. En una reciente entrevista, Basoalto relató cómo fueron los últimos meses de vida de Luna y su rol en ese difícil período.
Basoalto, que comenzó como chofer de Silvina y luego se convirtió en un gran aliado, explicó cómo la situación se volvió complicada al final. “A lo último ella se había lastimado una pierna y teníamos que ir con silla de ruedas al Italiano. Ella no tenía privilegios porque tenía que esperar a que la llamaran, y aunque se quería ocultar, cuando la nombraban, la gente empezaba a mirarla, así que trataba de cuidarla".
El ex chofer también recordó un gesto especial durante los momentos más críticos. “En momentos en que ella estaba intubada, pero consciente, le llevé una virgen que le enviaron las Trillizas de Oro", relató. Informa Voces Críticas.
Basoalto no dudó en señalar a ciertos amigos de Luna que, según él, no respetaron su privacidad. “Yo tengo amigos que ella me heredó y que me llaman y estamos en contacto, pero había un par de personajes que iban a verla y cuando salían se iban a los canales”. Cuando se le preguntó si se trataba de un matrimonio conocido, respondió, “Yo decía que no estaba bueno porque iban a contar sobre su deterioro físico”.
El chofer expresó su dolor al ver que estos amigos no estaban presentes durante los últimos momentos de Luna. “Te vas a dar cuenta de que cuando la despedimos ellos no estaban, pero aparecieron cinco minutos antes de salir el cuerpo y eso me dolió mucho porque sabían que estaban en ‘off side’. Me dolió mucho porque ella los quería y eso me afectó”.
Finalmente, Basoalto recordó que Luna se fue “en paz”, rodeada de música y mantras. “Fue con música, mantras, con los amigos sosteniéndole las manos y yo me acerqué y le dije al oído ‘A este viaje no te puedo llevar’. Y se fue yendo, tranquila, pero no se merecía tantos meses de sufrimiento”.