LO QUIERE FASTIDIAR
Shakira y la nueva batalla con Gerard Piqué: todo va a la basura
Shakira vuelve a estar en el epicentro de la atención mediática, y esta vez es por un tenso conflicto con su ex pareja, Gerard Piqué. La cantante colombiana y el exfutbolista están atados por una lujosa propiedad en Barcelona que, a pesar de estar en el mercado, sigue sin venderse. Este estancamiento está causando múltiples complicaciones para ambos, quien durante años compartieron un hogar en lo que se considera una de las zonas más exclusivas de la ciudad.
La mansión, ubicada en la urbanización Ciutat Diagonal de Esplugues de Llobregat, es un símbolo de lo que fue su vida juntos. La propiedad, que abarca tres mansiones en un mismo terreno, tiene un valor estimado de 14 millones de euros. Aunque Shakira y Piqué habían llegado a un acuerdo para venderla, las diferencias sobre su precio de venta están complicando la situación. Mientras que Piqué proponía reducir el coste a la mitad, Shakira se mantiene firme en su postura, buscando evitar cualquier tipo de desventaja en este nuevo capítulo de su vida.
El conflicto entre la cantante y el catalán no solo gira en torno a la venta de la mansión, sino que también refleja las emociones y las tensiones que pueden surgir tras una separación. Según informes, la cantante está determinada a no dejar que el exdefensa del Barcelona tenga control sobre la propiedad y, por ende, quiere mantener el precio original. "Shakira quiere fastidiar a Piqué y no vender la vivienda", afirmaron fuentes de Espejo Público en España, lo que subraya la creciente desavenencia entre ambos. Informa Voces Críticas.
A pesar de estar separados desde hace dos años, ambos continúan haciéndose visitas a la mansión, pero bajo condiciones muy específicas. La colombiana, quien ahora reside en Miami con sus hijos, es muy rigurosa con el personal de la casa. Se ha sabido que exige que se deshagan de sábanas, manteles y cualquier otro objeto que haya estado en contacto con Clara Chía, la actual pareja de Piqué. Este comportamiento revela no solo un intento por evitar cualquier tipo de conexión con su ex, sino también la dificultad de adaptarse a esta nueva realidad.
El control de Shakira sobre la mansión se ha vuelto tan meticuloso que se ha reportado que ella se asegura de que cada cosa que ha tocado Clara Chía sea desechada. "Tirar sábanas, cojines, mantelería y cubertería", es una de sus exigencias principales, según lo expuesto por Miquel Valls en Espejo Público. La actitud de la cantante demuestra cómo algunas separaciones pueden ser mucho más complejas emocionalmente, incluso cuando los dos involucrados han seguido adelante con sus vidas.
Mientras tanto, la situación de la mansión sigue estancada. Las tensiones entre Shakira y Piqué permanecen vivas, y el futuro de la propiedad en Barcelona no parece tener un desenlace en el corto plazo. Este conflicto no solo pone de manifiesto la lucha por los bienes materiales, sino también el trasfondo emocional que acompaña a las separaciones. Shakira, sin duda, continuará siendo un personaje central en esta historia que parece no tener fin en el horizonte.