La tiene todas
Por orden de la justicia, Fabiola Yañez administrará el 30% de la jubilación de privilegio de Alberto Fernández
ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) La causa contra Alberto Fernández en lo que respecta a la violencia de género propiciada a su expareja Fabiola Yañez sumó un nuevo capítulo. Tras la separación de la expareja presidencial, el exmandatario, al parecer, se desentendió de las obligaciones como padre y de los derechos del pequeño Francisco. Es por ello que, la ex primera dama lo demandó por incumplimiento de la cuota alimentaria.
En este marco, el Juzgado Civil 102 impuso una medida en la que al expresidente se le retendrá el 30% de su jubilación de privilegio en concepto de alimentos para el niño. Como todavía es menor de edad, la ley estipula que el dinero será administrado por la madre -en este caso- para cubrir las necesidades básicas y garantizarle el derecho básico de su niñez.

La cifra porcentual escala a tres millones de pesos en concepto de manutención el cual será depositado directamente en la cuenta bancaria de Fabiola. De esta manera, ya con sentencia firme, el excompañero de fórmula de Cristina Kirchner será embargado de manera periódica hasta que Francisco cumpla la mayoría de edad.
En concreto, el texto explica: "el demandado, Alberto Ángel Fernández, pague a favor de su hijo Francisco Fernández Yañez, el equivalente al 30 por ciento" de su jubilación, un monto que "deberá retenerse en forma mensual y depositarse dentro del tercer día de cada liquidación".
Es importante subrayar que esta demanda por alimentos se da en el marco de los escandalosos audios y declaraciones que se filtraron en los que ambas partes realizan acusaciones cruzadas para destrozar la imagen pública de ambos. Por un lado, Fernández intenta dejar a la madre de su hijo como una persona que tiene adicciones al alcohol y fruto de ello se propicia golpes; y, por el otro, están las elocuentes imágenes del expresidente durmiendo plácidamente en su cama teniendo a Fabiola con el ojo morado a su lado. Informa Voces Críticas.