Por Julio Casanova
La interna del PJ Nacional: ¿Se parte el PJ Salteño?
SALTA (Por Julio Casanova) La irrupción de Cristina Fernández en la contienda interna del Partido Justicialista (PJ) a nivel nacional ha desatado un conflicto que amenaza con fracturar al PJ de Salta, cuyas lealtades y objetivos parecen cada vez más divididos. El Partido Justicialista salteño, desde el primer momento apostó a la figura del gobernador riojano, Ricardo Quintella. Su vicepresidente, Gastón Galíndez, junto a la dirigente, Soledad Troyano, viajaron para manifestarle personalmente el apoyo de Salta.
Sin embargo, cuando se oficializó ese apoyo mediante una carta publicada con la firma de todos los integrantes de la conducción local al mediodía, esa misma jornada, tres horas más tarde, Cristina Fernández, anunciaba que competiría también por la presidencia del PJ nacional.

En ese momento, Soledad Troyano, kirchnerista ferviente, marcó un quiebre en el sector al acusar de “mala leche” la publicación de una carta de apoyo a Ricardo Quintella, en la que ella misma había estampado su firma, reivindicando su apoyo irrestricto a la ex presidente. El berrinche de Troyano, sugiere a todas luces una fractura en el seno de la conducción del PJ salteño.
A pesar de todos los esfuerzos desplegados, el PJ de Salta no logró reunir la cantidad de avales favorables a Quintella y necesarios para consolidar su liderazgo en la región. Así, de golpe, la grieta en el PJ de Salta se profundizó con el kirchnerismo respaldado en esta ocasión por Troyano, y por otro lado, un PJ tradicional que, aunque disperso, sigue comprometido en respaldar a Quintella.
Conviene recordar, que el gobernador, Gustavo Sáenz, si bien no tiene parte en la interna del PJ, fue muy claro al decir que “Mi límite es Cristina”, dando por entendido de que al menos no comulga con el kirchnerismo.

Esta fragmentación también ha dado margen para el avance de Sergio "Oso" Leavy, quien observa de cerca cómo el debilitamiento del PJ tradicional le permitiría revitalizar el Partido de la Victoria y recuperar un espacio perdido. Con un partido oficialista de Salta tambaleante (PJ) y una estructura interna que no consigue unificar su propósito, Leavy podría capitalizar esta oportunidad para presentarse como una alternativa que mantenga el hilo con el peronismo clásico, pero sin el desgaste de las luchas internas del PJ.
Además, las irregularidades en el proceso electoral han avivado la controversia, generando que el kirchnerismo intente invalidar la lista de Quintella. Esto, sin embargo, podría derivar en una movida drástica: ante la posibilidad de impugnación por parte de Quintella, se abre un escenario en el que las elecciones podrían quedar en suspenso, lo que incrementaría el riesgo de intervención judicial en el PJ nacional, según lo dijera la jueza María Servini de Cubría que advirtió sobre esta posibilidad si las irregularidades y divisiones persisten.
Sin un liderazgo claro y una conducción que logre aunar las distintas expresiones internas, el PJ de Salta se enfrenta a una encrucijada. De mantenerse el conflicto y continuar la disputa de poder, la fractura se volverá inevitable, fragmentando las bases de un peronismo salteño que, en otros tiempos, supo encontrar puntos de convergencia. La pregunta queda en el aire: ¿será el PJ capaz de superar estas tensiones o terminará por ceder, cediendo paso a una reorganización de sus fuerzas y liderazgos en Salta? Informa Voces Críticas.