2024-11-12

Punto Final

Escándalo en C5N: despidieron al periodista Tomás Méndez por fomentar un escrache público en la casa de Patricia Bullrich

Se acabó la función. Uno de los presentadores favoritos del canal fue despedido luego de protagonizar un show mediático con las necesidades ajenas
Por Redacción Voces Críticas

ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) Todo tiene un límite y, al parecer, los ejecutivos del canal C5N lo entendieron luego del escándalo nacional que provocó el periodista Tomás Méndez después de que fomentara un escrache a la casa de la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich. Este polémico presentador de noticias, quién hiciera una serie de fabulaciones  contra un gobernador del norte argentino en un programa de denuncias, es un viejo conocido de los medios, y de la justicia.

En los medios  ya fue echado de C5N y  de Radio 10  por plantear denuncias sin fundamentos y organizar escraches a  personalidades y funcionarios. El caso de Bullrich fue la gota que rebalsó el vaso y lo que le puso punto final a su impunidad mediática de decir lo que quiera frente a la audiencia sin ninguna clase de escrúpulos y olvidando por completo la ética periodística.

Estas perversidades no pasarían de ser excentricidades del “locazo“, tal como se lo conoce en los pasillos de los canales  sino fuera por el daño que generan a la gente. Estas conductas originan  el rechazo de sus pares, que reniegan de cualquier posibilidad de trabajar con “el locazo” Méndez no sólo por su “estilo periodístico”, porque los modos en los tratos a sus colegas también estaba sobre la cornisa.

Esta falta de seriedad y de apego a la realidad  ha generado también graves problemas económicos y jurídicos a su persona y productores, ya que sus falsas denuncias han dado lugar a la intervención de la justicia de Córdoba en tres instancias, con un posterior fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en su contra, en el fallo Fritzler, en el 2024. La condena a Méndez fue “por inexactitud en la información“.

Méndez  ha  cosechado a lo largo de décadas de trabajo y exposición mediática un mal nombre en el ámbito periodístico. Además de condenas judiciales por su pulsión irrefrenable a la mentira y fabulación. Como si esto fuera poco, en los medios también se menciona su permanente disposición a ser parte de operaciones políticas en asociación con funcionarios locales que buscan rédito electoral.

Patricia Bullrich, por su parte, agradeció por redes sociales "a todos los vecinos que se jugaron y salieron con sus cacerolas y pancartas, no solo a apoyarme a mí, sino a defender la democracia y la libertad".

Patricia Bullrich

Se terminó el show de Tomás Méndez

En el marco de la manifestación de taxistas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Tomás Méndez y el equipo de producción se aprovecharon de la crisis que afronta el sector y utilizó a los trabajadores para ser los actores de su show mediático. Una vez finalizado el programa de “análisis político” de los domingos de C5N, los dueños de la productora decidieron bajarle el telón definitivamente a su ex conductor estrella.

La decisión fue expresada mediante un comunicado oficial que realizó el canal minutos después de que se apagó las luces de las cámaras: “La dirección de C5N quiere dejar en claro que nunca estuvo al tanto de la organización de un escrache frente a la casa de dicha dirigente política. Esta acción no forma parte del estilo periodístico de C5N e Indalo Media, que a lo largo de todos estos años ha llevado a cabo prácticas periodísticas responsables, que no abandonó ni siquiera en los peores momentos de persecución”. Esta situación, al parecer, los llevó a sentir vergüenza ajena, tal es así que pidieron “sinceras disculpas”.

La insólita respuesta de Méndez: ¿Un plagio mal hecho?

Ante la tajante decisión de sus superiores, Tomás Méndez emitió un curioso descargo en su cuenta personal X (ex Twitter). Al parecer la humorada le salió mal. Según sus propias declaraciones, quiso imitar el programa “Queremos Preguntar” de Jorge Lanata, aunque se ve que nadie entendió su parodia. Finalmente, se excusó diciendo: "No mostramos dirección ni casa de Bullrich. Es increíble que después de ejercer la violencia en todos sus medios como lo hacen digan que los otros son violentos". ¿Disculpas? No, cero mea culpa.

Tomás Méndez fue el protagonista de una historia con escasos precedentes que deja en manifiesto, de manera voluntaria, la imperiosidad del cuarto poder –como se los conocen a los medios de comunicación- de llevarse puesto a quien no esté bajo los lineamientos políticos y también partidarios de la línea editorial. Sin embargo, si bien esta práctica siempre existió y va a seguir existiendo, hay un límite que no debería traspasar la ética y el juramento a la verdad que los comunicadores realizan a la hora de ejercer el periodismo.

Líderes de opinión como lo intentó ser Méndez por mucho tiempo, poco a poco están cayendo por su propio peso, en el que la justicia terrenal y divina se está encargando de hacerle pagar tanta liviandad e impunidad frente a cámara en programas del denominado prime time de la televisión argentina. Informa Voces Críticas.

Te puede interesar