TRABAJO EN EQUIPO
Solidaridad salteña: jóvenes católicos preparan comida para quienes viven en la calle
SALTA (Redacción Voces Críticas) Cada viernes la comunidad de Jóvenes Reunidos en Cristo se reúne con un objetivo claro: preparar viandas y salir a repartir comida a personas en situación de calle. Esta acción solidaria ha crecido con el tiempo, y cada vez más personas se suman a esta iniciativa, que busca aliviar la difícil situación de quienes no tienen un hogar. En una entrevista exclusiva para Voces Críticas, Francisco Arias, coordinador de "La Noche de la Caridad", nos cuenta cómo nació este proyecto y el impacto que tiene en la comunidad salteña.
"Nos juntamos jóvenes de todas las edades para cocinar y preparar las viandas, y luego salimos a la noche a repartirlas", explicó Arias. El grupo se dedica con mucho esfuerzo y dedicación a la causa, brindando no solo comida, sino también algo mucho más valioso: compañía y esperanza. "Es algo que nos representa mucho, porque es trabajo, amor y fortaleza", aseguró el coordinador, destacando que cada viernes es un compromiso con los más vulnerables, una muestra de solidaridad salteña insuperable.
Las situaciones que viven las personas en la calle son desgarradoras. Francisco relató cómo algunas de estas personas le han expresado que el plato de comida que reciben de manos de los voluntarios es "el único que comen durante el día". "La verdad, eso me pone la piel de gallina", confesó. "Es algo muy fuerte que nos toca vivir cada viernes, pero también es una motivación para seguir adelante".
La solidaridad salteña es la base de esta noble causa, que no se limita solo a la acción de los jóvenes que cocinan y reparten, sino también al apoyo de la comunidad. Arias destacó que todas las personas son bienvenidas a unirse a la iniciativa, sin importar su edad o condición. "Están todos invitados a participar, el que quiera y pueda", expresó, haciendo un llamado a que más salteños se sumen a esta red de apoyo.
En definitiva, esta iniciativa refleja el espíritu de compañía, donde la comunidad se une para hacer frente a las problemáticas sociales más urgentes. La acción de estos jóvenes católicos no solo ayuda a mitigar el hambre, sino que también ofrece un acto de compasión y empatía hacia aquellos que más sufren. Informa Voces Críticas.