2024-12-05

Cierre de escuela

Escuela Niño Jesús de Praga cerrará sus puertas: el adiós de 84 años de historia en Corral Quemado

La disminución de la matrícula escolar, impulsada por la migración de familias hacia áreas urbanas, fue un factor clave para la desaparición de la institución
Por Redacción Voces Críticas

SALTA (Redacción Voces Críticas) La Escuela Niño Jesús de Praga, ubicada en el paraje Corral Quemado, en el municipio de El Galpón, ha cerrado definitivamente sus puertas, poniendo fin a 84 años de historia en la educación rural salteña. El cierre de esta histórica institución se debe a la falta de estudiantes, un fenómeno que se fue intensificando en las últimas décadas debido a la migración de las familias hacia áreas urbanas.

Desde su fundación en 1940, la Escuela N° 4552 tuvo como objetivo brindar educación primaria a los niños de las zonas rurales, contribuyendo al desarrollo de Corral Quemado y sus alrededores. Sin embargo, la matrícula comenzó a disminuir notablemente desde la década de 1990, cuando muchas familias optaron por registrar su residencia en El Quebrachal, una localidad cercana. Esta tendencia afectó la viabilidad del establecimiento, que en el ciclo lectivo 2024 solo contaba con tres grados funcionando.

El cierre definitivo del establecimiento refleja los desafíos que enfrentan las comunidades rurales en la actualidad, especialmente en lo que respecta al acceso a servicios esenciales como la educación. La migración de los jóvenes hacia las ciudades para continuar sus estudios ha sido un factor determinante en la pérdida de estudiantes, lo que ha llevado a la institución a una progresiva reducción de grados y, finalmente, al cierre de su ciclo educativo.

A lo largo de sus años de funcionamiento, la Escuela Niño Jesús de Praga no solo fue un centro de enseñanza, sino también un pilar de la comunidad rural. La institución pasó por diversas etapas, desde su construcción inicial, en la que los docentes trabajaban en condiciones humildes, hasta su modernización en 2010, cuando se realizaron mejoras significativas, incluida la construcción de un pozo de agua. A pesar de las dificultades, la escuela se mantuvo firme, impulsada por el compromiso de docentes como Blanca María Bottaz de Salazar, quien estuvo al frente de la institución durante casi 40 años.

La emotiva despedida de la escuela, encabezada por la directora Matilde del Valle Palomino, marcó el fin de una etapa tanto para los docentes como para los pocos estudiantes que aún quedaban. El acto de cierre contó con la presencia de exdirectores y miembros de la comunidad educativa, quienes recordaron con nostalgia los momentos vividos en un lugar que fue mucho más que una escuela, sino un hogar para generaciones de niños y familias de la zona.

El cierre de la Escuela Niño Jesús de Praga subraya los retos de las comunidades rurales ante el fenómeno del desarraigo y el abandono, y deja un vacío en la memoria de aquellos que crecieron entre sus aulas. Aunque la escuela cierre sus puertas, el legado de 84 años de educación perdurará en la historia de Corral Quemado y en las vidas de quienes formaron parte de su historia. Informa Voces Críticas.

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