Rumbo a América
Lágrimas y orgullo: la emotiva despedida de los Reyes a la princesa Leonor tras comenzar su formación marítima
La princesa Leonor ha comenzado su esperado viaje marítimo a bordo del buque escuela Juan Sebastián de Elcano, de la Armada Española, después de varios días de estancia en el puerto de Cádiz. Antes de zarpar, la heredera al trono visitó el convento de Santo Domingo para rendir homenaje a la Virgen de Nuestra Señora del Rosario, conocida como La Galeona, pidiendo su protección para la travesía. Tras este emotivo acto, la princesa y los 75 guardiamarinas iniciaron su aventura, siendo despedidos por sus familias en una ceremonia cargada de emoción.
La despedida de Leonor, junto a los demás guardiamarinas, fue marcada por los abrazos y las lágrimas de los familiares, que presenciaron el evento en el muelle de Cádiz. La ceremonia estuvo presidida por los Reyes, quienes, además de su rol institucional, acompañaron a su hija como padres en este significativo momento. Aunque la tripulación no regresará hasta julio, Leonor regresará antes, desde Nueva York, para continuar su formación en una fragata de la Armada. El acto estuvo lleno de gestos de cariño y tristeza, reflejando lo difícil que es la separación.
La ciudad de Cádiz se volcó en apoyo a los guardiamarinas y a la princesa Leonor, convirtiendo el evento en una fiesta local. Durante la ceremonia, sonaron la Salve Marinera, el Himno de España y las salvas, emocionando a los presentes, entre ellos, las autoridades locales, como el presidente de Andalucía y el alcalde de Cádiz. La ministra de Defensa, Margarita Robles, no pudo llegar a tiempo debido a un contratiempo con su vuelo, pero se unió al acto en cuanto pudo. Informa Voces Críticas.
Con puntualidad, los Reyes subieron al barco, con Don Felipe vestido de capitán general de la Armada y Doña Letizia con un elegante conjunto azul. La Reina lució una diadema, un accesorio que no llevaba desde hace años. Tras embarcar, los Reyes se acercaron a los guardiamarinas y les ofrecieron palabras de ánimo y suerte. El monarca les instó a aprovechar esta etapa esencial en su formación, deseándoles "buena mar" y "buenos vientos" para su travesía.
En un momento de intimidad, la princesa Leonor se despidió de sus padres antes de que los demás guardiamarinas embarcaran, muchos de ellos visiblemente emocionados. Alrededor de las 11:30, el último grupo de tripulantes, incluido Leonor, subió al Elcano, y los Reyes, con mucha emoción, dejaron el barco. El Rey y la Reina, con las emociones a flor de piel, observaban desde el muelle mientras su hija tomaba su lugar en la cubierta del velero para la despedida final.
La despedida culminó con la interpretación de La Salve Marinera, un momento profundamente emotivo. Los guardiamarinas, al sonar las salvas, se quitaron sus gorras en señal de respeto. Leonor, radiante de felicidad, saludó a sus padres mientras el Elcano se alejaba, dejando atrás el puerto. Don Felipe y Doña Letizia, muy orgullosos, lanzaron besos al aire, capturando el momento con sus teléfonos móviles, y la Reina se secó algunas lágrimas, visibilizando lo difícil que fue esta despedida para la familia real.