Realeza
El gesto serio de la princesa Leonor en Chile tras el escándalo por sus fotos en bikini
La princesa Leonor volvió a ocupar los principales titulares de la prensa internacional, esta vez por su rostro serio y distante durante su paso por Valparaíso, Chile. Su visita se da en el marco de su formación como guardamarina a bordo del buque escuela Juan Sebastián Elcano, que recorre América Latina como parte de su programa académico-militar.
El arribo de la hija mayor de los reyes Felipe VI y Letizia a Chile fue seguido con atención por medios españoles, especialmente tras la reciente publicación de unas polémicas imágenes de la princesa Leonor en bikini. Estas fotografías, tomadas en una playa uruguaya días antes, fueron difundidas por la revista Diez Minutos, desatando un debate sobre su privacidad y el rol de la prensa.
En Valparaíso, la joven de 19 años fue captada por las cámaras luciendo un gesto serio y cabizbajo, sin el entusiasmo mostrado en sus anteriores visitas a Brasil, Uruguay y Punta Arenas. Según el portal Lecturas, apenas esbozó una tímida sonrisa, lo que reforzó las versiones de que el escándalo mediático la habría afectado emocionalmente. Informa Voces Críticas.
Los días previos tampoco estuvieron exentos de controversia. En Punta Arenas, la princesa fue fotografiada con una jarra de cerveza en un pub, lo que generó revuelo en redes sociales. A esto se sumó una visita informal a la Zona Franca, un popular centro comercial, que motivó una queja formal de la Casa Real española y una investigación por parte de la Fiscalía chilena.
Según la periodista Marisa Martín-Blázquez, quien comentó el caso en el programa de Ana Rosa, la princesa Leonor estaba al tanto de que las imágenes en bikini se iban a publicar. Aunque no las habría visto personalmente, sabía de su existencia y se mostró “triste y afectada”, lo que explicaría su comportamiento en Chile.
La situación reabre el debate sobre la exposición pública de miembros jóvenes de la realeza y la presión que enfrentan. A pesar del hermetismo de la Casa Real, la reacción de la futura reina de España deja en evidencia que el impacto mediático no es menor, sobre todo cuando se trata de temas sensibles como la privacidad y la imagen personal.