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Aguas Blancas: ya colocaron el 95% de los postes del cerco perimetral y se tensa el clima en la frontera norte
SALTA (Redacción Voces Críticas) Aguas Blancas avanza con la construcción del cerco perimetral que busca delimitar y controlar el acceso en la frontera con Bolivia. Según las autoridades, ya se instaló el 95% de los postes que conformarán la estructura, que tendrá más de 200 metros de extensión. El objetivo es frenar los cruces informales y ordenar el tránsito migratorio. Se prevé que la obra esté finalizada antes de que termine abril. También se busca evitar cualquier tipo de accidente en los pasos improvisados que hoy siguen activos.
El cerco en Aguas Blancas contará con postes de hormigón armado, tres hilos de alambre de púas, concertina y accesos exclusivos para las fuerzas de seguridad. El diseño en forma de U aprovechará el río Bermejo como límite natural y cerrará por completo los ingresos no habilitados. Hoy, muchos aún cruzan por terrenos privados o senderos detrás de la terminal, sin ningún tipo de control.
El proyecto fue impulsado por el Gobierno provincial con una inversión de más de $36 millones y se inició formalmente el 10 de febrero. Desde entonces, la obra avanza a paso firme y con un grado de ejecución del 35% en su totalidad. Mientras los postes ya están prácticamente colocados, resta completar los alambres, accesos y detalles técnicos. La medida, acompañada por fuerzas de Gendarmería y Prefectura, marca un cambio radical en el modo de operar en esta frontera.
A pesar del avance técnico, la instalación del cerco en Aguas Blancas despertó malestar en una parte de la población, que durante años utilizó estos accesos para comerciar y trasladarse sin restricciones. Desde el Gobierno aseguran que ya no se permitirá pagar por entrar por caminos alternativos, lo que modifica por completo la dinámica local. Más allá de las críticas, el objetivo es reducir los cruces clandestinos, fortalecer los controles y prevenir cualquier posible accidente que surja del ingreso irregular al país.
La polémica está instalada y divide opiniones entre quienes ven en el cerco una herramienta de orden y quienes lo consideran una barrera a su forma de vida habitual. Desde Migraciones, recalcan que no se trata de una obra contra la ciudadanía, sino de una decisión para garantizar que el ingreso al país se realice de forma legal y segura. Con esta medida, se busca poner fin a décadas de informalidad, y establecer reglas claras en uno de los puntos más porosos de la frontera norte. Informa Voces Críticas.