Versátiles y deliciosas
Conocé estas dos recetas reconfortantes para el invierno: pastel de espinaca y tarta crujiente de calabaza
Hay combinaciones gastronómicas que nunca fallan en otoño o invierno, ya que son reconfortantes y cálidas. Acá te brindamos dos recetas muy versátiles como deliciosas, el pastel gratinado de ricota con espinaca y la tarta crocante de calabaza y queso.
Pastel gratinado de ricota y espinaca
Este pastel gratinado se perfila como una receta ideal tanto para el almuerzo como para la cena, por su sencillez en la preparación y su resultado final: una textura cremosa, un sabor delicioso y ese toque casero que reconforta.
Para la elaboración de esta receta, cociná y escurrí muy bien 400 gramos de espinaca fresca. Luego mezclala con 500 gramos de ricota, dos huevos, 50 gramos de queso parmesano rallado y condimentá con sal, ajo en polvo y cebolla en polvo. Engrasá una fuente para horno, espolvoreala con pan rallado, y volcá allí la preparación. Sumá fetas de queso y jamón cocido picado, y finalizá con una capa generosa de salsa bechamel casera más queso rallado. Horneá a 200° durante 30 minutos con calor arriba y abajo. El resultado es un pastel gratinado que conquista.
Este plato no solo es perfecto para el fin de semana, sino que también podés guardarlo y recalentarlo cuando quieras. Es una de esas recetas prácticas que vale la pena sumar a tu recetario personal, ya que combina sabor, facilidad y una gran versatilidad.
Tarta crocante de calabaza y queso
Si buscás una opción sencilla pero deliciosa, esta tarta puede convertirse en tu nueva aliada. Con pocos ingredientes y una preparación accesible, la combinación de calabaza asada, queso y masa hojaldrada ofrece una textura crocante por fuera y un relleno suave por dentro, ideal para cualquier comida. Informa Voces Críticas.
Para hacerla, asá trozos de calabaza con un poco de aceite de oliva, sal y pimienta hasta que estén blandos. Mientras tanto, colocá una masa de hojaldre en una tartera, pinchala con un tenedor y cocinala unos minutos en horno precalentado. Luego sumá la calabaza cocida, el queso de tu elección (puede ser ricota, mozzarella o una mezcla) y condimentá con especias como nuez moscada o tomillo. Llevá nuevamente al horno hasta que la masa esté bien dorada.
Esta tarta es tan rica como versátil: se puede disfrutar caliente o fría, y es perfecta para resolver un almuerzo, llevar a un picnic o sorprender a alguien con una comida casera, simple y llena de sabor.