La Justicia confirmó su condena e inhabilitación médica
La Justicia argentina ha tomado una decisión contundente contra Anibal Lotocki: este es el tiempo que pasará en prisión
En las últimas horas, la Justicia argentina confirmó la sentencia que pesa sobre el polémico cirujano Aníbal Lotocki, una figura que en los últimos años ha estado vinculada a graves acusaciones dentro del mundo del espectáculo. Tras meses de idas y vueltas legales, finalmente se ratificó su condena a ocho años de prisión efectiva.
El fallo fue emitido por la Sala II de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional, que rechazó el pedido de prisión domiciliaria del médico. Este revés judicial reafirma la postura del Tribunal Oral de 2022 y lo mantiene detenido en el penal de Ezeiza, donde cumple su condena desde hace algunos meses.
Además de la prisión, Lotocki fue inhabilitado para ejercer la medicina por 10 años, el doble del plazo inicialmente establecido. Según los jueces, su accionar representó “una extrema forma de violencia y abuso profesional”, al aprovecharse de la confianza que los pacientes depositaron en él, en muchos casos con consecuencias devastadoras. Informa Voces Críticas.
El caso tuvo gran repercusión mediática porque involucra a figuras reconocidas como Silvina Luna, Gabriela Trenchi, Vicky Xipolitakis y Pamela Sosa. Todas ellas denunciaron severos daños a su salud tras someterse a tratamientos estéticos con sustancias peligrosas, como el polimetilmetacrilato, utilizado por Lotocki pese a sus riesgos.
Particularmente, el fallecimiento de Silvina Luna encendió las alarmas sobre la gravedad de sus prácticas médicas. Su caso, junto con el de Christian Zárate quien murió tras una intervención en 2021, fueron determinantes en la condena del cirujano, ahora imputado por “homicidio simple con dolo eventual”.
Con este fallo, la Justicia marca un precedente importante en materia de responsabilidad médica. La sociedad sigue de cerca el desarrollo de esta causa que conmocionó a la opinión pública, mientras Aníbal Lotocki enfrenta un futuro judicial cada vez más complejo, alejado de los quirófanos y de la libertad.