Realeza
La infanta Sofía regresa a España desatada: rebeldía, cigarrillos y tensiones con Letizia
La infanta Sofía ha regresado a España para disfrutar de sus vacaciones de Semana Santa, pero lo que debería haber sido un reencuentro familiar tranquilo se convirtió en un nuevo foco de tensión en la Casa Real. La hija menor de los reyes, Letizia y Felipe VI volvió desde Gales con una actitud que ha sorprendido, e incluso preocupado, a sus padres.
Mientras su hermana, la princesa Leonor, continúa con su exigente formación militar a bordo del buque escuela Juan Sebastián Elcano, Sofía está por culminar sus estudios en el UWC Atlantic College, un internado de élite en el Reino Unido. Aunque el plan era que ambas hermanas tuvieran experiencias similares, los resultados han sido muy distintos, sobre todo en cuanto al comportamiento de la infanta.
Según trascendió, Letizia mantiene un férreo control sobre el día a día de su hija, solicitando informes semanales al colegio y hasta monitoreando la alimentación que recibe en el comedor. Sin embargo, a diferencia de Leonor, la Infanta no se destaca por su disciplina. Tiene dificultades con las materias numéricas y es conocida por llegar tarde a clase tras quedarse dormida. Informa Voces Críticas.
Pero lo que más alarma a la reina no son las calificaciones, sino los hábitos que la benjamina estaría adquiriendo fuera del aula. Fuentes cercanas aseguran que la infanta fuma a escondidas y bebe alcohol en salidas con compañeros, desafiando las normas del colegio y preocupando por la imagen pública de la monarquía española. Las escapadas a pueblos cercanos para conseguir bebidas y organizar fiestas han sido frecuentes.
El viernes pasado, al llegar a Madrid, Sofía mostró una actitud mucho más desafiante. Según informes, tuvo un fuerte cruce con su madre, marcando así su retorno a la vida familiar con un nuevo aire de rebeldía. Esta transformación ha generado preocupación en Zarzuela, que intenta mantener un perfil bajo mientras se aproxima la mayoría de edad de la infanta.
A pocos días de cumplir 18 años, la Infanta Sofía se enfrenta al desafío de definir su futuro, mientras en la Casa Real se preguntan si seguirá el camino militar de su hermana o elegirá una carrera universitaria. Por lo pronto, su regreso ha dejado en evidencia que ya no es la adolescente discreta que partió a Gales, sino una joven decidida a marcar sus propias reglas, para bien o para mal.