2025-04-17

En Alerta

Preocupación por el Río Pilcomayo ante persistentes lluvias en Bolivia

Santa Victoria y sus alrededores podrían verse afectados por el aumento del caudal debido a las intensas precipitaciones
Por Redacción Voces Críticas

SALTA (Redacción Voces Críticas) Las intensas lluvias que actualmente azotan a Bolivia han encendido las alertas en el norte de Salta, una región que ya sufrió inundaciones recientemente y podría volver a enfrentar complicaciones. El fenómeno tiene su origen en un sistema meteorológico de gran magnitud que se desarrolla principalmente sobre Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, donde masas de aire húmedo y formaciones conocidas como “ríos atmosféricos” están provocando precipitaciones extraordinarias. Estas bandas estrechas de alta humedad trasladan enormes volúmenes de agua desde regiones tropicales, generando tormentas intensas que amenazan con afectar el Río Pilcomayo.

Durante el verano, gran parte de Bolivia experimentó un escenario climático adverso marcado por lluvias excepcionales asociadas a la llamada “alta boliviana”. Ese patrón dejó secuelas importantes en el país vecino, con daños materiales de gran escala y víctimas fatales. Ahora, aunque el impacto directo sobre territorio argentino aún no se materializó, las autoridades y especialistas advierten que las consecuencias podrían sentirse pronto, especialmente en áreas cercanas al río Pilcomayo, un cauce que ha mostrado comportamientos inestables ante eventos de estas características.

El norte del departamento de Tarija, en Bolivia, permanece bajo alerta meteorológica por riesgo de desbordes, al menos hasta el 24 de abril. La acumulación sostenida de lluvias podría hacer que las aguas se desplacen hacia el sur, afectando directamente a cuencas compartidas entre ambos países. En este contexto, los organismos de monitoreo vigilan de cerca el comportamiento hídrico en tiempo real, conscientes de que cualquier variación en el flujo podría derivar en nuevas emergencias para las comunidades del norte argentino.

Mapas satelitales internacionales han comenzado a mostrar un leve incremento en los niveles del río Pilcomayo, sobre todo en la región próxima a Paraguay, lo que refuerza la necesidad de un monitoreo constante. Aunque por el momento no hay un impacto directo sobre Salta, la situación sigue siendo inestable. Las autoridades están atentas a cualquier cambio que pueda anticipar un repunte en los caudales, especialmente en zonas que ya se encuentran en condiciones vulnerables luego de semanas de lluvias intensas y terreno saturado.

En medio de este panorama de vigilancia y expectativa, hay señales de moderación en el régimen de lluvias, lo que ofrece un respiro parcial y la posibilidad de una paulatina normalización. Sin embargo, los especialistas insisten en que aún no es momento de bajar la guardia. El comportamiento climático de las próximas semanas será decisivo para saber si el norte salteño podrá estabilizarse o si deberá enfrentar nuevamente el desafío de una emergencia hídrica. Informa Voces Críticas.

 

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