Muestran distancia en público
Mary y Federico de Dinamarca: señales claras de que la ruptura es inevitable
La realeza danesa celebró esta semana un acontecimiento trascendental: el cumpleaños número 18 de la princesa Isabel. Mary y Federico de Dinamarca se mostraron sonrientes y orgullosos durante la gala en el Teatro Real de Copenhague, donde cientos de jóvenes acompañaron a la heredera. Sin embargo, la aparente armonía dejó entrever algunas grietas imposibles de disimular.
Aunque la imagen pública intentó mostrar unidad, la ausencia de los príncipes Joaquín y Marie marcó la jornada. El evento era significativo no solo por el debut oficial de Isabel como figura clave en la monarquía, sino también por el simbolismo de reunir a toda la familia real. La falta de los duques ha avivado los rumores de un distanciamiento profundo e irreversible.
Desde su mudanza a Washington en 2023, Joaquín y Marie han reducido notablemente su presencia en actos oficiales. Pese a afirmar que desean seguir vinculados a la realeza, sus reiteradas ausencias contrastan con la presencia de sus hijos, Nicolás y Félix, quienes sí participaron de la gala. El gesto fue interpretado como una señal silenciosa del conflicto interno que atraviesa la familia.
El quiebre comenzó a tomar forma en 2022, cuando la reina Margarita II retiró los títulos de Alteza Real a los hijos de Joaquín, decisión que generó gran descontento en el matrimonio. Aunque la monarca emitió una disculpa pública, los vínculos familiares quedaron resentidos. Desde entonces, Mary y Federico han intentado mantener la imagen de estabilidad, aunque los gestos hablan por sí solos.
Las tensiones entre los hermanos Federico y Joaquín son de larga data. A esto se suma un episodio incómodo ocurrido en 2008, cuando Joaquín fue fotografiado intentando besar a Mary en un evento oficial, lo que causó incomodidad en la relación entre las cuñadas. Años después, ese incidente aún se recuerda como uno de los puntos de inflexión en la convivencia familiar.
Hoy, las señales de ruptura son difíciles de ocultar. La ausencia de Joaquín y Marie en una celebración clave para Isabel parece sellar el distanciamiento. Aunque los reyes de Dinamarca intentan mantener las formas, el presente de la familia real danesa se ve cada vez más fragmentado, y el futuro institucional se vuelve incierto.