Casa Real Española
Iñaki Urdangarin acusó a Letizia y Felipe VI de sabotear a su hijo: esta fue su terrible venganza
La posición que Iñaki Urdangarin tuvo alguna vez dentro de la familia real española cambió de forma radical tras ser condenado por el conocido Caso Nóos. La relación con los actuales monarcas, Felipe VI y Letizia Ortiz, también se enfrió notablemente. A pesar de haber apoyado en su momento el vínculo entre ambos —una unión entre nobleza y ciudadanía común—, Urdangarin esperaba una actitud recíproca cuando él enfrentó su crisis judicial. Sin embargo, eso no ocurrió y, con el paso del tiempo, su resentimiento hacia la reina Letizia parece haberse intensificado.
Durante más de veinte años, Iñaki convivió de cerca con la realeza, por lo que conoce muchos aspectos íntimos de la familia. Con esa información en su poder, y sintiéndose desplazado y traicionado, ahora estaría considerando una especie de vendetta personal, apuntando especialmente hacia la reina, con quien mantiene una relación particularmente tensa.
Tras el escándalo judicial y su posterior separación de la infanta Cristina, Urdangarin se alejó del entorno real. Aun así, conservaba la esperanza de recibir algo de apoyo por parte de Felipe VI y Letizia, sobre todo para evitar consecuencias indirectas sobre sus hijos. Pero al percibir que su hijo Pablo, joven promesa del balonmano, no contaba con respaldo y que su trayectoria deportiva enfrentaba obstáculos, Urdangarin decidió no quedarse de brazos cruzados. Informa Voces Críticas.
Pablo Urdangarin, segundo hijo de Cristina e Iñaki, intenta seguir los pasos de su padre en el mundo del balonmano profesional. Comenzó su carrera en el FC Barcelona, el mismo club en el que brilló Iñaki, pero con el tiempo fue transferido al equipo Granollers CB, una institución de menor visibilidad. Su padre sospecha que la caída de Pablo en el ranking deportivo responde a presiones o influencias desde la Casa Real.
Hasta el momento, el joven no ha logrado hacerse un lugar destacado en el equipo ni fue convocado por la selección nacional, quedando así fuera de los Juegos Olímpicos. Para Urdangarin, esta exclusión no es casual: cree que Felipe y Letizia prefieren que su sobrino mantenga un perfil bajo y alejado de los reflectores mediáticos.
En medio de esta situación, Pablo recibió recientemente una nominación a premios deportivos, lo que generó cierta exposición pública. Su familia lo respaldó casi por completo, a excepción de los reyes. Entre quienes sí lo apoyaron se destacó su prima Victoria Federica, conocida por su actitud rebelde frente a la monarquía. Frente a este silencio de Felipe y Letizia, Iñaki decidió asumir un rol más visible, buscando reivindicar a su hijo y posicionarlo ante la opinión pública, incluso si eso significa enfrentar nuevamente a la corona.