Cónclave
Tras la muerte del Papa Francisco, se abre el cónclave más diverso de la historia: así se elegirá su sucesor
MUNDO (Redacción Voces Críticas) La Iglesia Católica entra en una etapa crucial de transición tras la muerte del Papa Francisco. En los próximos días se convocará al cónclave en el que los cardenales menores de 80 años deberán elegir a su sucesor, en medio de tensiones internas entre sectores progresistas, moderados y conservadores.
Durante su pontificado, Jorge Bergoglio impulsó la designación de cardenales provenientes de periferias, regiones no tradicionales y culturas diversas, con la intención de reflejar una Iglesia más inclusiva, plural y conectada con los problemas del mundo actual.
Será una votación histórica, no solo por el contexto del fallecimiento del primer papa latinoamericano, sino por la composición del colegio cardenalicio, considerado hoy el más universal en los dos mil años de historia del catolicismo.
Aunque en el Vaticano nada está dicho hasta que sale el humo blanco, el nombre que más resuena como posible sucesor es el de Matteo Zuppi, de 69 años. Arzobispo de Bolonia y presidente de la Conferencia Episcopal italiana, es considerado un hombre cercano al Papa Francisco y a la Comunidad de Sant’Egidio, destacada por su labor con los pobres y los marginados.
Sin embargo, la sucesión no será sencilla. El cónclave es también un terreno de negociaciones internas, donde las alianzas y los consensos entre sectores opuestos serán clave. Para ser elegido papa, un cardenal debe obtener dos tercios de los votos.
En este contexto, podría ganar espacio un perfil moderado y conciliador, como el del cardenal Pietro Parolin, actual secretario de Estado vaticano. A sus 70 años, es una de las figuras más influyentes de la curia romana y es visto como un negociador hábil, capaz de mantener el diálogo entre sectores.
Pero la ofensiva conservadora también está presente. En este grupo se destacan nombres como el del cardenal Raymond Leo Burke, uno de los críticos más férreos de Francisco, o el neerlandés Willem Eijk, ambos alineados con visiones más tradicionales sobre la moral, la familia y la doctrina.
También figura el húngaro Peter Erdo, de 71 años, con un perfil diplomático pero ideológicamente más cercano a las posturas heredadas de Benedicto XVI.
Otra posibilidad que toma fuerza es la elección de un papa que continúe la línea de la descentralización geográfica. En ese sentido, el filipino Luis Antonio Tagle y el ghanés Peter Turkson representan opciones con fuerte peso simbólico. Ambos son progresistas, comprometidos con temas como la inclusión, la justicia social y el desarrollo humano integral. De ser elegido Turkson, la Iglesia tendría por primera vez en la historia a un papa africano. Informa Voces Críticas.