Realeza
Reina Letizia frena el divorcio con Felipe tras la mayoría de edad de la infanta Sofía
En las últimas horas, fuertes rumores provenientes de medios españoles y fuentes cercanas a la monarquía aseguran que la reina Letizia se niega rotundamente a firmar el divorcio con Felipe VI, a pesar de que la infanta Sofía ya alcanzó la mayoría de edad. El distanciamiento entre ambos es conocido desde hace años, pero la ruptura oficial parecía inminente tras el 29 de mayo.
Según la periodista Pilar Eyre, La consorte y Felipe habían pactado que su separación formal se anunciaría públicamente cuando sus dos hijas fuesen mayores. Ese escenario se ha cumplido esta semana, pero la reina habría dado un paso atrás en el acuerdo, negándose a firmar los papeles del divorcio que ya estaban redactados desde hace meses.
La negativa de la monarca tendría una razón clara: el poder. La monarca, de pasado periodístico y de carácter ambicioso, no quiere perder su posición privilegiada dentro de la Corona española. A pesar de que el acuerdo incluye una asignación vitalicia y propiedades de lujo, Letizia se resiste a renunciar al título que ostenta desde hace dos décadas.
El conflicto se remonta a 2012, año en que estallaron múltiples escándalos en la familia real. La tensión no solo venía del caso Nóos, que involucró al cuñado de Felipe VI, sino también por la presunta infidelidad de la reina con su ex, Jaime del Burgo. Él mismo aseguró públicamente haber mantenido una relación secreta con la reina mientras ya estaba casada.
Actualmente, Felipe VI y Letizia llevan vidas completamente separadas, aunque se muestran juntos en actos oficiales. Se especula con que cada uno tiene una nueva pareja: el rey estaría vinculado a una aristócrata descendiente de Franco, y Letizia mantendría una relación con un empresario catalán cercano a ambos.
Por ahora, la reina Letizia se mantiene firme en su decisión de no firmar, y el divorcio vuelve a quedar en suspenso. La Corona, una vez más, intenta cuidar su imagen pública mientras las internas familiares se vuelven cada vez más imposibles de ocultar.