Zarzuela sin luz
Zarzuela también se apagó: así vivieron los Reyes el histórico corte de luz en España
El lunes 28 de abril pasará a la historia por el apagón masivo que afectó a gran parte de la península ibérica. España, con excepción de Canarias y Baleares, y también Portugal, se vieron paralizados por una interrupción total del suministro eléctrico. Este hecho impactó todos los ámbitos: transporte, comunicaciones, educación y trabajo. Y, como era de esperarse, la Zarzuela también sufrió las consecuencias de este evento sin precedentes.
En medio de esta crisis energética, la residencia oficial y centro de trabajo de los Reyes de España tuvo que activar sus protocolos de emergencia. Aunque cuentan con generadores para mantener servicios básicos, la falta de luz e internet afectó seriamente la actividad institucional. La audiencia con el presidente de Chipre, Nikos Christodoulides, pudo realizarse, aunque en condiciones atípicas, con iluminación mínima y ambiente poco habitual.
Durante toda la jornada, la agenda real se fue desdibujando. La Casa Real confirmó que el apagón obligó a aplazar actos importantes como la visita de los Reyes a Jaén por el aniversario de su capitalidad, y la participación de la reina Letizia en una reunión del Consejo del Real Patronato sobre Discapacidad. El Rey, por su parte, acudió a Moncloa para presidir una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional.
Aislados por la caída del internet y las líneas móviles, Felipe VI y Letizia vivieron este apagón en soledad. Sus hijas, la infanta Sofía y la princesa Leonor, no se encontraban en España. La infanta, quien celebraba ese mismo día su cumpleaños número 18, está en Gales rindiendo exámenes. Leonor, en tanto, continúa su formación militar a bordo del buque Juan Sebastián de Elcano, rumbo a Panamá.
La incertidumbre también golpeó al personal que trabaja dentro del recinto de Zarzuela, ya que el palacio no solo es una vivienda real, sino también una sede administrativa. Las oficinas de la Casa del Rey también vieron interrumpidas sus tareas, al igual que en miles de hogares y empresas del país. La falta de conectividad complicó la toma de decisiones e impuso un ritmo inusual en las actividades diarias.
A pesar del caos generado, se confirmó que el rey mantendrá su compromiso con la presentación de cartas credenciales de nuevos embajadores en el Palacio Real. Lo vivido en la Zarzuela es reflejo de un país entero que, por un día, volvió a experimentar la vida sin electricidad.