2025-05-19

Realeza

La infanta Sofía y su adicción secreta: el “vicio” asturiano que preocupa a Zarzuela

La benjamina rompe la dieta real y desata polémica en Zarzuela.
Por Redacción Voces Críticas

A pesar del estricto control de la reina Letizia sobre los hábitos alimenticios de sus hijas, la infanta Sofía ha vuelto a recaer en una debilidad gastronómica que la sigue desde la infancia: el pantrucu, una bomba calórica típica de Asturias que no se ajusta para nada a la dieta saludable promovida en Zarzuela.

Fuentes cercanas aseguran que, desde su residencia escolar en Gales, la infanta ha retomado su gusto por este embutido tradicional a escondidas. Incluso se comenta que habría pedido a amigos cercanos que le envíen porciones desde Asturias, demostrando que su pasión por este plato va mucho más allá de la nostalgia por los sabores de su tierra.

El pantrucu, también llamado emberzao, está elaborado con sangre de cerdo, harina de maíz y cebolla, entre otros ingredientes. Aunque su sabor es inconfundible y muy valorado en el norte de España, es poco compatible con los rígidos estándares nutricionales de la Casa Real. Según trascendió, la reina Letizia tuvo que lidiar más de una vez con el consumo excesivo de este plato por parte de Sofía cuando era niña. Informa Voces Críticas.

Todo se reavivó recientemente tras una simpática declaración de la princesa Leonor durante su discurso en los Premios Princesa de Asturias. Allí, mencionó entre risas que mientras ella prefiere los oricios, su hermana es "más de pantrucu", despertando una carcajada general y algunas cejas levantadas en el entorno real.

Esta preferencia culinaria ha generado un debate interno: ¿hasta qué punto deben los jóvenes Borbones mantener las normas de protocolo y dieta cuando están fuera de la vigilancia directa del Palacio? Algunos asesores consideran que Sofía, al igual que cualquier adolescente, tiene derecho a disfrutar de pequeños placeres, pero otros temen que estas libertades alimenten actitudes contrarias al rigor esperado de una royal.

Por ahora, la infanta Sofía sigue enfocada en sus estudios en el UWC Atlantic College, pero este detalle gastronómico vuelve a evidenciar el delicado equilibrio entre su vida como joven común y sus responsabilidades como miembro de la realeza. Un equilibrio que, al parecer, huele a pantrucu recién hecho.

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