Capo narco salteño
El empresario prófugo que sacude al norte salteño con una megacausa por narcotráfico
SALTA (Redacción Voces Críticas) En un impresionante golpe al narcotráfico Gendarmería Nacional irrumpió el sábado pasado en un galpón de General Mosconi y descubrió uno de los cargamentos de cocaína más grandes del año: 425 kilos de droga escondidos dentro de cubiertas de camión. Detrás del hallazgo, que derivó en tres detenciones con prisión preventiva, aparece el nombre de Néstor Adrián González, un empresario salteño de 61 años, oriundo de Salvador Mazza, hoy prófugo y acusado de ser el verdadero jefe narco detrás del operativo.
La fiscal federal de Tartagal, Lucía Orsetti, quien lidera la investigación junto al auxiliar fiscal Matías Aguilera, asegura que González es mucho más que un simple partícipe del tráfico de drogas. “Está sospechado de ser un jefe logístico y un narcotraficante”, confió una fuente clave del caso. Lo describen como “la punta que entra”: quien arma la estructura para que la droga cruce desde Bolivia, se almacene en galpones camuflados y luego se distribuya al centro y sur del país.
En el operativo de General Mosconi, los gendarmes llegaron en el momento exacto: la droga estaba siendo descargada en una supuesta gomería abandonada. Mientras eso ocurría, González y otro sospechoso fueron captados por cámaras de seguridad en una estación de servicio cercana. Hubo una persecución, pero el empresario logró escapar rumbo a Aguaray, en dirección a la frontera. Se presume que pudo cruzar a Bolivia, donde tendría sus conexiones más sólidas en el mundo narco.
Entre salones de fiesta y doble fondo
Según registros oficiales, González está inscripto como monotributista en rubros como alquiler de salón de fiestas, minimercados y actividad inmobiliaria. Con todos sus pagos al día, sus actividades legales contrastan con la magnitud del operativo de narcotráfico que se le imputa. De acuerdo a la fiscalía, el empresario manejaría una flota de camiones con dobles fondos, utilizada para transportar grandes cargamentos de droga desde Bolivia hacia Argentina.
El valor del cargamento incautado da una dimensión del negocio: el kilo de cocaína cuesta alrededor de 3 mil dólares en Bolivia, 30 mil en Europa y más de 200 mil en Oceanía. Las marcas encontradas en los ladrillos –como el logo de Ferrari o el cuño de un delfín– son habituales en la exportación de droga de alta pureza.
González no es un desconocido para la Justicia: años atrás estuvo detenido en una causa narco en un penal federal, donde llegó a trabajar en blanco haciendo tareas menores. En esta nueva causa, no solo enfrenta cargos por narcotráfico, sino que la ruta del dinero y su patrimonio también serán claves. Su casa, una finca presuntamente de su propiedad y el domicilio de un camionero ya fueron allanados. La Justicia secuestró celulares y otros elementos que podrían ofrecer pistas sobre sus vínculos y su red de contactos.
El destino final de la droga aún no está claro, aunque se investiga si el cargamento iba rumbo a Córdoba, Tucumán o incluso Buenos Aires. Lo que sí está claro es que el norte salteño vuelve a quedar en el centro del mapa narco del país, y el nombre de González ya figura como uno de los más buscados. Informa Voces Críticas.