2025-05-22

Sencilla y espontánea

Máxima Zorreguieta deslumbró en Sudáfrica: con elegancia y sin protocolo se sumó al baile de artistas locales

No es la primera vez que la reina de Holanda demuestra sus dotes de bailarina en una visita oficial
Por Redacción Voces Críticas

Máxima Zorreguieta vivió días cargados de eventos. Luego de festejar su cumpleaños número 54, el domingo asistió a la ceremonia en el Vaticano donde fue investido el Papa León XIV. Estuvo acompañada por el Primer Ministro neerlandés, Dick Schoof. Ni ella ni el rey Guillermo Alejandro asistieron al funeral del Papa Francisco, ya que coincidió con el Día del Rey en su país. Al día siguiente, viajó a Sudáfrica para continuar con su agenda internacional.

El lunes 19 de mayo, Máxima aterrizó en Ciudad del Cabo como parte de su rol como Defensora Especial del Secretario General de la ONU para la Salud Financiera. Este viaje marca su primera visita oficial a Sudáfrica desde que asumió este cargo en septiembre. Anteriormente, durante 15 años, fue responsable de otra función dentro de la ONU vinculada a la financiación inclusiva. Su recorrido también incluirá actividades en Johannesburgo hasta el jueves 22.

Durante su primer día de trabajo, la reina consorte visitó tres iniciativas locales enfocadas en mejorar la salud financiera. Fue recibida con una cálida bienvenida que incluyó una presentación artística. Con su habitual simpatía, no se quedó observando desde lejos, sino que se unió a los artistas en una coreografía. Sonriente, siguió los pasos con entusiasmo, dejando ver una vez más su cercanía y espontaneidad. Informa Voces Críticas.

En cuanto a su vestimenta, Máxima optó por un conjunto elegante pero alegre. Llevó un traje celeste de Dries Van Noten compuesto por blazer y pantalón, que ya había usado antes. Combinó el atuendo con una camisa azul y blanca, una cartera de Marni y zapatos Gianvito Rossi. También sumó un trench marrón para protegerse del clima lluvioso. Su peinado recogido dejaba ver unos llamativos aros con piedras de colores.

Esta no fue la primera vez que la reina se involucra en actividades culturales durante sus visitas oficiales. En febrero, cuando recorrió escuelas en Emmen, Países Bajos, también se sumó a una intervención artística al aire libre. A pesar del frío y la nieve, bailó junto a los niños que la homenajeaban como parte de un proyecto musical escolar. Esa jornada también estuvo cargada de alegría y calidez.

Durante aquella visita, Máxima incluso sostuvo un tambor para ayudar a una de las niñas a completar su número musical. Luego se alejó unos pasos para observar la actuación, cerrando el espectáculo con el toque de un gong entre aplausos. Sus participaciones demuestran que más allá de su rol institucional, sabe conectarse con la gente de una forma cercana y genuina, tanto en su país como en el exterior.

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