Realeza
No los quiero cerca: Camila Parker desata escándalo al rechazar a los hijos de Harry
El clima en la familia real británica parece tensarse aún más con el nuevo escándalo protagonizado por Camila Parker. En medio de los rumores sobre el deterioro de salud del rey Carlos III, y de su intención de reconciliarse con el príncipe Harry, la reina consorte habría vetado rotundamente el ingreso de Archie y Lilibet a los entornos reales.
Según fuentes cercanas al Palacio, la decisión de Camila ha sido tajante: no quiere tener contacto alguno con los hijos de Harry y Meghan Markle. Esta postura habría sorprendido incluso al propio rey, quien, a pesar de los conflictos, mantiene el deseo de conocer mejor a sus nietos antes de que su salud le impida hacerlo.
El distanciamiento no es nuevo, pero se agravó tras la publicación del libro Spare, donde el príncipe Harry describe a Camila como “una madrastra malvada” que antepuso su imagen pública a las relaciones familiares. Desde entonces, la reina consorte ha tomado un rol mucho más dominante, restringiendo cualquier posibilidad de reencuentro sincero entre padre e hijo. Informa Voces Críticas.
Meghan Markle tampoco estaría dispuesta a facilitar un acercamiento. Para la exactriz, el ambiente en la realeza británica es “tóxico” y no quiere exponer a sus hijos a ese entorno. Esta doble negativa por parte de la reina y la ex actriz ha convertido al deseo de Carlos III en un imposible cada vez más lejano.
El temor de la esposa del rey Carlos también responde a un trasfondo estratégico: su poder dentro de la monarquía podría diluirse si se refuerzan los lazos entre Harry y Carlos. Sin el rey, su influencia quedaría reducida, y teme que los Sussex recuperen terreno y popularidad, algo que pondría en jaque su posición actual en la familia.
Mientras tanto, Archie y Lilibet permanecen completamente alejados de las propiedades reales, sin autorización para visitar a su abuelo. Así, el legado emocional del rey Carlos III corre el riesgo de quedar fracturado por decisiones políticas disfrazadas de protocolo familiar. Y todo parece indicar que, por ahora, Camila Parker es quien realmente mueve los hilos en Buckingham.