2025-05-30

Polémica sin fin

Crece el escándalo: una nueva denuncia laboral de una exempleada sacude a Wanda Nara desde Italia

Se suma otro testimonio que expone el maltrato a las trabajadoras en el entorno de la mediática
Por Redacción Voces Críticas

Ailén Selvático vivió una de las experiencias más frustrantes de su vida laboral cuando aceptó trabajar en la casa de Wanda Nara. Lo que parecía ser una oportunidad prometedora terminó convirtiéndose en una decepción total. Apenas llegó a la residencia de la empresaria en Italia, Ailén comprendió que había cometido un grave error.

Antes de tomar la decisión, ya había recibido advertencias por parte de sus compañeros del bar donde trabajaba durante la temporada. “No vayas con Wanda, que no te van a pagar”, le dijeron, al conocer que la mediática estaba buscando a alguien “de confianza” para mantener la limpieza de su casa, la misma donde otra trabajadora, Carmen, también había tenido una mala experiencia.

A pesar de las advertencias, Ailén aceptó el ofrecimiento. “Trabajé limpiando en su casa y no me pagó”, denunció en una entrevista con Mujeres Argentinas. Incluso recordó que en ese momento, la madre de Wanda, Nora Colosimo, le dijo: “Qué suerte que tenés, todos quieren trabajar con Wanda”. Informa Voces Críticas.

Al llegar, recibió indicaciones generales sobre lo que debía hacer. Wanda le pidió que comenzara con lo que pudiera, le mostró los ambientes y luego la dejó trabajar. Sin embargo, al momento de empezar con la limpieza profunda, Ailén se encontró con un problema inesperado: no había productos de limpieza disponibles.

No tenía ni una escoba”, contó indignada en el programa de El Trece. Intentó limpiar los balcones, como le había solicitado la mediática, pero fue imposible debido a la falta total de insumos. “Me llamó mucho la atención el descuido en una casa tan grande”, expresó sorprendida la panelista Virginia Gallardo.

El vínculo laboral terminó abruptamente. Ailén relató que cuando volvió para continuar con la tarea, Wanda ya no estaba. Había viajado a Milán, y luego siguió su recorrido por Francia y Turquía. “Nunca más volvió, y el trabajo quedó en la nada”, concluyó Selvático, dejando en evidencia una situación que parece repetirse con quienes aceptan empleos en el entorno de la empresaria.

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