Gesto irónico
Ángela Aguilar responde a los haters con tijera en mano y un apodo viral
Ángela Aguilar, una de las voces jóvenes más reconocidas del regional mexicano, volvió a dar de qué hablar. Esta vez no fue por su música ni por su relación con Christian Nodal, sino por un gesto cargado de ironía: se quitó las extensiones y regresó a su icónico corte bob, en lo que muchos interpretan como una respuesta directa a quienes la han criticado ferozmente en redes sociales.
La cantante apareció junto a su amigo y creador de contenido, Kunno, en un video de TikTok que rápidamente se volvió viral. Allí, ambos bailan al ritmo del trend de las “hadas”, un challenge que ha invadido la plataforma. Pero no fue solo el baile lo que llamó la atención: Ángela se autoproclamó una “fun-hada”, tomando con humor los apodos crueles que ha recibido en las últimas semanas.
Usuarios en redes sociales no tardaron en reaccionar. Mientras algunos aplaudieron su actitud relajada y su sentido del humor, otros la atacaron con nuevos apodos como “arrastra-hada”, “la engaña-hada” o “la deja-hada”, jugando con la narrativa del trend. Lejos de retraerse, Ángela respondió con estilo: cabello más corto, sonrisa intacta y sin dar explicaciones.
El detalle estético no pasó desapercibido. Después de meses luciendo una melena larga, según ella, por exigencias promocionales de su disco “Nadie Se Va Como Llegó”, La intérprete decidió dejar atrás las extensiones y retomar el look que la caracterizó al inicio de su carrera. Incluso, confesó que fue a pedido de Nodal: “Me dijo: ‘ya quédate así, por favor’”.
Esta decisión estética se suma a una seguidilla de publicaciones donde la hija de Pepe Aguilar muestra que, a pesar de la controversia, se mantiene firme, cercana a su familia y amigos. Desde viajes en jet privado hasta celebraciones íntimas con los Aguilar, la artista sigue demostrando que su prioridad está lejos del qué dirán.
Con este gesto, Ángela Aguilar no solo reafirma su estilo, sino que también se apropia del humor como herramienta para desactivar la crítica. En un mundo donde las redes no perdonan, ella optó por responder con tijera en mano, bailando y sonriendo, convirtiendo la burla en bandera.