CONTROVERTIDO
Elba Marcovecchio se pronunció sobre el conflicto entre Luciana Salazar y Martín Redrado por Matilda
En los últimos meses, el enfrentamiento entre Luciana Salazar y Martín Redrado se ha intensificado, especialmente en torno a la manutención de Matilda. En este contexto, la abogada Elba Marcovecchio se refirió al tema en el programa Mujeres Argentina y dio su punto de vista sobre los fundamentos expuestos por ambas partes. Redrado, por su parte, sostiene que no puede atribuírsele la paternidad ya que, según él, no se utilizó su material genético en el proceso de gestación subrogada.
Durante su intervención, Marcovecchio respaldó la postura del economista. “Lo que veo es mucha confusión conceptual de parte de Luciana. Por un lado, alega que Martín sería el papá, más allá de que no haya vínculo sanguíneo, pero no hubo voluntad procreacional. Al menos en los elementos que yo vi”, expresó la letrada.
La abogada también afirmó que, a su entender, Redrado nunca avanzó con un proceso legal de filiación, como lo habría planteado públicamente Salazar. En esa línea, señaló: “La voluntad procreacional tiene determinados requisitos muy taxativos, tanto en el Código Civil argentino como en el de Estados Unidos. Si hay una cuestión de paternidad, debería haber iniciado una acción de filiación. Y yo no escuché que eso haya ocurrido”. Informa Voces Críticas.
Asimismo, Marcovecchio puso el foco en Matilda, la menor en el centro del conflicto, remarcando que es ella quien se ve más afectada por esta disputa. “Entonces, ¿por qué se genera esta confusión en la criatura? Porque la que está sufriendo es la criatura, y eso me parece lo más grave. Lo otro será una cuestión económica que tendrán que dirimir dos adultos”, sostuvo.
En ese sentido, la abogada insistió en la necesidad de priorizar el bienestar de la niña, más allá de las diferencias entre los adultos. “Si asumió o no asumió un compromiso, es algo económico. Pero el daño que se le está haciendo a esta criatura, dándole a Martín un rol que, según todo lo que se muestra, no tiene. Es donde hay que detenerse y protegerla”, afirmó.
Finalmente, Marcovecchio cerró con una reflexión sobre el rol de los padres en este tipo de situaciones: “Los padres no somos dueños de nuestras criaturas. Estamos para cuidarlas y representarlas en algunas acciones”, concluyó, dejando en claro que el foco debe estar en proteger emocionalmente a la menor.