Realeza
El Rey Felipe la borra de la realeza, rompe con su pasado y estalla la polémica
La infanta Cristina ha quedado completamente desplazada de los compromisos reales, y todo indica que la decisión lleva el sello personal del Rey Felipe. Luego de meses en los que parecía haber una tímida reconciliación familiar, fuentes cercanas a la Zarzuela confirman que el monarca español decidió cortar por completo su vínculo institucional con su hermana.
Durante el último año, se vieron gestos que alimentaron rumores de un acercamiento. Felipe VI y Cristina asistieron juntos a eventos familiares y públicos, como una boda o un acto benéfico de la fundación LaCaixa. Sin embargo, su ausencia notoria en la reciente celebración familiar por su cumpleaños encendió las alarmas sobre un nuevo y más profundo distanciamiento.
La medida llega tras fuertes tensiones internas en el Palacio de la Zarzuela. El rey, junto a la reina Letizia, mantiene una estrategia firme de blindaje institucional, centrada en el futuro de la monarquía. Tanto la princesa Leonor como la infanta Sofía han sido educadas al margen de los escándalos del pasado. Y en ese mismo camino, Felipe VI parece decidido a cortar todo lazo con elementos que puedan manchar la imagen de la corona.
El caso Nóos sigue siendo una herida abierta para la Casa Real. Cristina fue juzgada y, aunque fue absuelta, su exmarido, Iñaki Urdangarin, cumplió condena por corrupción. Por eso, desde hace años perdió su título de Duquesa de Palma y se la mantuvo fuera del foco público. A pesar de los intentos de la reina Sofía por reintegrarla, el monarca ha rechazado cualquier posibilidad de volver a otorgarle visibilidad institucional.
En paralelo, la figura de Letizia ha disminuido notablemente en apariciones públicas, especialmente tras la polémica que involucró a Jaime del Burgo. Hoy, el rey lleva la carga total de la agenda real, acumulando hasta cuatro actos diarios. Su determinación por separar a la corona de los vínculos incómodos se refleja en cada decisión, incluso si eso implica alejar definitivamente a su propia hermana.
El mensaje es claro y es que el rey Felipe o quiere más sombras en la institución que representa. Con la reina Sofía próxima a cumplir 87 años y las nuevas generaciones aun formándose, su apuesta es firme: una monarquía renovada, sin errores heredados. Cristina, borrada de la vida real, es solo la muestra más visible de esa transformación que, aunque necesaria para algunos, genera polémica y fracturas familiares imposibles de ocultar.