Realeza
El nuevo imperio de Meghan Markle que desconcierta al príncipe Guillermo
Meghan Markle, vuelve a acaparar titulares con una inesperada jugada que ha dejado desconcertado a su cuñado, el príncipe Guillermo, y al resto de la familia real británica. Lejos de los pasillos del Palacio de Buckingham, Meghan sigue ampliando su influencia, esta vez en una dirección completamente novedosa y ambiciosa.
Tras su salida oficial de la monarquía en 2020, junto a su esposo el príncipe Harry, Meghan Markle no ha dejado de reinventarse. Primero fue su incursión en el mundo audiovisual con contratos millonarios con Netflix y Spotify. Luego, su marca “As Ever” se convirtió en una sensación instantánea al agotar en minutos su primera línea de productos gourmet, especialmente sus mermeladas artesanales.
Pero el verdadero golpe de efecto ha llegado ahora. Según medios británicos, la ex actriz ha registrado legalmente su marca no solo para vender alimentos, sino también para ofrecer servicios de hotelería. Esto implica que podría abrir un restaurante o incluso un hotel bajo su propio sello, llevando su estilo personal y su visión del bienestar a una experiencia completa. Informa Voces Críticas.
La decisión ha generado sorpresa incluso entre sus allegados. La combinación de comida orgánica, diseño sofisticado y una atmósfera íntima podrían posicionar su nuevo emprendimiento como un refugio exclusivo para celebridades y amantes del estilo de vida saludable. Todo, bajo el control creativo y comercial de Meghan Markle, quien se perfila como una referente del lujo consciente.
En su serie de Netflix, “With Love, Meghan”, la ex actriz ya había dado pistas sobre este proyecto. En un episodio, expresó su amor por recibir visitas y preparar personalmente los espacios para sus invitados. Estas declaraciones, en retrospectiva, parecen haber sido una antesala de lo que hoy toma forma como su próximo gran movimiento empresarial.
El silencio en Buckingham es notorio. Mientras el príncipe Guillermo mantiene el perfil institucional y tradicional de la corona, su cuñada avanza sin freno, construyendo un imperio propio a miles de kilómetros, pero con impacto global. Meghan Markle, con cada paso, sigue reescribiendo las reglas del juego real.