IMPERDIBLE
Cómo hacer buñuelos dulces perfectos: una receta fácil para acompañar tus tardes de mate
Los buñuelos dulces son una receta joya de la pastelería tradicional que ha trascendido fronteras y culturas. Se los puede encontrar en distintas formas y sabores en muchos países, desde España hasta diversas regiones de América Latina. Crujientes por fuera y esponjosos por dentro, estos bocaditos son perfectos para cualquier momento del día, especialmente en épocas festivas.
En lugares como Argentina, México o Colombia, suelen formar parte de la mesa navideña o de reuniones familiares, acompañando un café, un chocolate caliente o el clásico mate. Sin embargo, no es necesario esperar una fecha especial para prepararlos: su preparación es tan simple como deliciosa.
Este manjar tiene un pasado lleno de herencias culturales. Aunque no se conoce con certeza su origen, se cree que proviene de una fusión entre la gastronomía árabe y la europea. Con el tiempo, cada país adaptó la receta a su propio estilo: algunos los sirven con miel o espolvoreados con azúcar y canela, y otros los bañan en almíbar o los acompañan con crema.
Ingredientes de la receta:
- 1 taza de harina de trigo
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1/4 taza de azúcar
- 1 huevo
- 1/2 taza de leche
- 1 cucharada de manteca derretida
- 1/4 cucharadita de sal
- Aceite para freír
- Azúcar y canela (opcional para decorar)
Paso a paso para preparar buñuelos dulces:
- Tamizar la harina, el polvo de hornear y la sal en un recipiente amplio.
- Incorporar el azúcar y mezclar.
- Agregar el huevo, la leche y la manteca derretida. Batir hasta obtener una mezcla uniforme, suave y algo pegajosa.
- Calentar abundante aceite en una sartén profunda o freidora, a temperatura media-alta.
- Con las manos enharinadas, formar bolitas pequeñas de masa (no muy grandes para que se cocinen bien por dentro). Informa Voces Críticas.
- Freírlas durante 2 a 3 minutos o hasta que estén bien doradas por fuera.
- Retirar y escurrir sobre papel absorbente.
- Si se desea, espolvorear con azúcar y canela o sumergir en almíbar antes de servir.
Una receta simple, con sabor a tradición, que siempre queda bien.