THRILLER PSICOLÓGICO
Una fuerte apuesta de Netflix: la película que une a Tom Holland y Robert Pattinson en sus roles más intensos
En el catálogo de Netflix Argentina hay películas que no sólo impactan por el nivel de su elenco, sino por la atmósfera sombría y envolvente que crean desde el primer minuto. Ambientada en pueblos olvidados, con personajes atormentados por su pasado, esta producción logra generar tensión constante sin recurrir a sobresaltos obvios ni clichés del género. La fe, el dolor y la violencia conviven en un relato inquietante y poderoso.
Se trata de El diablo a todas horas, un thriller psicológico con elementos de terror, protagonizado por Tom Holland y Robert Pattinson. Ambos se alejan completamente de sus papeles más conocidos para interpretar personajes cargados de oscuridad y matices perturbadores. Es una de esas películas que remueven, que incomodan y que dejan huella por lo que muestran y por la forma en que lo hacen. Ideal si estás buscando algo que escape a lo convencional.
La trama se desarrolla en un pequeño pueblo de Estados Unidos y entrelaza varias historias marcadas por la violencia, el fanatismo religioso y las heridas familiares. El centro de la historia es Arvin, un joven que debe afrontar situaciones extremas desde su infancia. Su camino se cruza con figuras siniestras: un predicador manipulador, una pareja de asesinos, un policía corrupto... cada uno con secretos y motivaciones oscuras. Informa Voces Críticas.
Con una narrativa que salta en el tiempo, la película pone el foco en cómo los traumas y decisiones del pasado siguen afectando a las generaciones siguientes. Hay una tensión constante, escenas incómodas y una sensación de peligro latente que nunca desaparece. Uno de los aspectos más perturbadores es cómo se muestra la utilización de la religión como herramienta de control, y cómo todos los personajes, incluso los más frágiles, esconden sombras internas.
Lo más notable es que esta no es una película complaciente ni fácil de digerir, pero justamente eso la vuelve fascinante. Tom Holland sorprende con una interpretación intensa y madura, completamente distinta a lo que venía haciendo, y Robert Pattinson se luce con un personaje tan siniestro como magnético. También se destaca Bill Skarsgård, recordado por su papel como Pennywise en IT, con una actuación sólida y profunda.
En definitiva, El diablo a todas horas no es un film que busque agradar, sino incomodar y hacer pensar. Con una ambientación opresiva y un relato crudo, es una excelente opción para quienes disfrutan de los thrillers complejos, oscuros y emocionalmente densos. Una historia que no deja indiferente.