2025-07-15

IMPERDIBLE

El truco casero para no volver a pelar ajo nunca más: sin olor, sin esfuerzo y para varios meses

Una solución simple y duradera que transforma tu forma de cocinar con este ingrediente esencial
Por Redacción Voces Críticas

El ajo es, sin dudas, uno de los ingredientes más utilizados y valorados en la gastronomía mundial. Desde hace siglos se destaca tanto por su sabor inconfundible como por sus múltiples beneficios para la salud. Sin embargo, a pesar de su popularidad, pelarlo puede ser una tarea tediosa. Por eso, acá te compartimos un video con un truco casero que promete evitar incluso ese paso, haciendo su uso aún más práctico.

No obstante, muchos coinciden en que prepararlo puede ser una tarea molesta. Pelar y picar ajo no solo lleva tiempo, sino que deja un olor fuerte en las manos y utensilios. Para resolver este problema sin resignar su sabor, comenzaron a circular distintos trucos. Uno de los más efectivos y compartidos en redes propone una técnica simple que elimina por completo la necesidad de picarlo cada vez que se lo va a usar.

Además de su versatilidad en la cocina, el ajo tiene un perfil nutricional destacado. Contiene alicina, un compuesto que se libera al machacarlo o cortarlo, responsable tanto de su potente aroma como de sus cualidades antimicrobianas y antioxidantes. Contribuye a reforzar las defensas del organismo y a mejorar la salud cardiovascular, lo que explica por qué tantas personas lo incluyen a diario, incluso crudo en preparaciones como chimichurri o ensaladas. Informa Voces Críticas.

Para aplicar este método práctico, el primer paso es pelar los dientes de ajo como se hace habitualmente. Luego, se procesan hasta formar una pasta homogénea y suave. Esa mezcla se extiende en una bolsa con cierre hermético, formando una capa delgada. Con ayuda de un cuchillo, se marca la pasta en pequeñas porciones sin llegar a cortarla del todo.

Una vez lista, la bolsa se guarda en el congelador. Así se obtienen “pastillas” de ajo listas para usar en cualquier momento, sin necesidad de descongelar, ensuciar ni volver a picar. Este sistema, además de facilitar el día a día en la cocina, permite conservar la preparación por hasta seis meses sin perder aroma ni intensidad de sabor. Muchos lo aplican en platos como salteados, risottos, sopas y carnes al horno.

Este truco casero no solo mejora la organización culinaria, sino que también representa una opción más sustentable. Permite aprovechar grandes cantidades de ajo fresco sin desperdicio, evita el uso de productos industrializados y reduce el consumo de envases plásticos. Una solución práctica, económica y ecológica para tener ajo fresco siempre a mano.

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