ESCALOFRIANTE
Estas fueron las últimas palabras del guardián de Annabelle antes de morir en extrañas circunstancias
Horas antes de fallecer, Dan Rivera –conocido por ser el encargado de resguardar a la infame muñeca Annabelle– pronunció lo que serían sus últimas palabras. De acuerdo con lo publicado por el sitio TMZ, el influencer especializado en fenómenos paranormales habría advertido que no se sentía bien y decidió retirarse a descansar. “Me voy al cuarto, estoy raro”, habría dicho a sus colegas de la gira "Devils on the Run Tour".
Más tarde, al notar que no respondía, sus compañeros fueron a buscarlo y lo hallaron sin signos vitales en la habitación del hotel. Aún no se han difundido los detalles sobre la causa de su muerte, pero el hecho de que estuviera junto a Annabelle –una figura vinculada a relatos de posesión– ha reavivado especulaciones sobre supuestas fuerzas oscuras.
Annabelle es mucho más que un personaje cinematográfico. A diferencia de la versión espeluznante de Hollywood, la muñeca real es de trapo y pertenece a la colección Raggedy Ann. Su historia comenzó en los años 70, cuando dos jóvenes afirmaron que el muñeco se movía por sí solo y dejaba mensajes extraños. Un médium sostuvo que estaba poseída por el alma de una niña llamada Annabelle, aunque los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren concluyeron que se trataba de una entidad demoníaca. Informa Voces Críticas.
Desde entonces, la muñeca ha permanecido bajo resguardo en una vitrina bendecida dentro del Museo del Ocultismo en Connecticut, creado por los Warren. La figura es considerada tan peligrosa que solo puede manipularse con precauciones especiales, como oraciones previas y el uso de guantes.
Ed y Lorraine Warren fueron pioneros en el mundo de la investigación sobrenatural. En 1952 fundaron la Sociedad de Nueva Inglaterra para la Investigación Psíquica y se involucraron en casos icónicos como el de la casa de Amityville. Tras el fallecimiento de ambos, el legado fue tomado por su hija Judy y su yerno Tony Spera, quienes organizaron una gira nacional para exhibir los objetos malditos, incluyendo a Annabelle. Dan Rivera, reconocido por su presencia en redes sociales, plataformas como Netflix y el documental Most Haunted Places, formaba parte de ese equipo.
Rivera murió en Gettysburg, Pensilvania, durante una de las fechas de la gira, que había agotado entradas y convocado a más de 1.200 personas. La conexión entre su muerte y la cercanía con Annabelle alimentó teorías y mitos. Aunque un primer informe forense indicó que “no parecía haber signos de violencia”, los resultados finales de la autopsia aún no están disponibles. A pesar del impacto, el grupo decidió continuar con el tour: “Dan habría querido que el legado de los Warren siguiera vivo”, afirmaron desde la organización. Así, la leyenda de Annabelle vuelve a ocupar un lugar central en el mundo del misterio.