TERROR REAL
La protagonista de “El Conjuro” confesó los momentos aterradores e inexplicables que vivió durante el rodaje
El universo cinematográfico de la película El Conjuro se convirtió en un referente indiscutido del género de terror, no solo por su historia basada en sucesos reales, sino también por los extraños acontecimientos que rodearon su filmación. La trama, inspirada en las experiencias de la familia Perron, ya resultaba perturbadora; sin embargo, lo que ocurrió detrás de cámaras superó cualquier libreto. Varios integrantes del equipo aseguraron haber atravesado fenómenos paranormales, entre ellos Vera Farmiga, protagonista de la saga, quien vivió experiencias que jamás olvidará.
Farmiga, encargada de dar vida a la investigadora Lorraine Warren, no solo enfrentó la intensidad emocional de su papel, sino que también fue testigo de episodios inquietantes durante la preparación y el rodaje del filme. Estos sucesos inexplicables terminaron alimentando aún más el halo de misterio que caracteriza a la franquicia, generando una sensación de terror que traspasó la pantalla y alcanzó a quienes formaron parte de la producción.
La actriz, reconocida por su versatilidad y su destacada trayectoria en Hollywood, ya había brillado en películas como Up in the Air junto a George Clooney y en la serie Bates Motel, donde interpretó a Norma Bates. Pero nada se comparó con el desafío que significó El Conjuro, proyecto en el que no solo debía sumergirse en la piel de un personaje complejo, sino también lidiar con experiencias que ella misma definió como sobrenaturales. Informa Voces Críticas.
En una entrevista, Farmiga relató lo que vivió justo antes de aceptar el papel de Lorraine. Mientras revisaba el guión y conversaba con el director James Wan, algo la dejó paralizada: “Abrí mi computadora y vi marcas de garras en la pantalla”, confesó la actriz, dejando atónitos a los presentes. Ese sería apenas el inicio de una serie de hechos que la acompañaron a lo largo de la filmación.
Lo más perturbador ocurrió luego de un viaje laboral a Carolina del Norte. Una mañana, al despertar en su casa, descubrió en su muslo unas extrañas marcas, idénticas a las que había visto en su computadora días antes. “Eran idénticas”, aseguró Farmiga, mostrando incluso fotografías como prueba de lo sucedido. A pesar de su fortaleza, reconoció que aquel episodio la desestabilizó profundamente.
Lorraine Warren, la verdadera investigadora en la que se inspiró su personaje, le sugirió utilizar agua bendita como protección, aunque Farmiga prefirió aferrarse a su fe personal. Estos incidentes, lejos de detenerla, la conectaron aún más con el papel que debía interpretar. Actualmente, la actriz se prepara para regresar en la nueva entrega del universo de El Conjuro, prevista para 2025, confirmando que su carrera sigue en ascenso mientras el terror, de alguna manera, continúa acompañándola dentro y fuera del set.