ACUERDOS BILATERALES
Negociación cerrada: el Gobierno prioriza acuerdos individuales con gobernadores aliados
ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) El Gobierno nacional activó esta semana una nueva estrategia de diálogo político enfocada exclusivamente en los gobernadores aliados. Lejos de una convocatoria amplia, en Casa Rosada apuestan a negociaciones mano a mano, descartando encuentros con mandatarios opositores que competirán contra La Libertad Avanza en las elecciones de octubre.
Este miércoles, el ministro del Interior, Lisandro Catalán, se reunió con los gobernadores Leandro Zdero (Chaco), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos). En los próximos días, se sumarán Claudio Poggi (San Luis) y Marcelo Orrego (San Juan). El objetivo es garantizar apoyos clave para sostener los vetos del presidente Javier Milei en el Congreso.
Desde el Ejecutivo dejaron en claro que no buscarán diálogo con gobernadores considerados adversarios electorales, como Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba), Ignacio Torres (Chubut), Raúl Jalil (Catamarca) o Gustavo Sáenz (Salta). “No tenemos nada que hablar con quienes vamos a enfrentar en las urnas”, señalaron desde Balcarce 50.
En paralelo, el oficialismo prepara el envío al Congreso del Presupuesto 2026 y Milei hablará en cadena nacional para detallar sus principales ejes. En la Casa Rosada consideran “urgente” su aprobación, ya que el presupuesto prorrogado de 2023 podría agotarse en los próximos meses debido a la inflación acumulada.
El ministro de Economía, Luis Caputo, fue sumado a la mesa de negociación con gobernadores para abordar el reparto de fondos. Pese a esto, el Gobierno confirmó que vetará la ley que busca coparticipar los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), impulsada por varios mandatarios provinciales.
Según estimaciones oficiales, la recaudación podría caer un 1,7% en el segundo semestre. Mientras tanto, la oposición afina una ofensiva en el Congreso para rechazar los vetos de Milei. El oficialismo busca asegurar apoyos con acuerdos bilaterales que, por ahora, excluyen a los gobernadores dialoguistas.