MILAGRO 2025
4000 claveles y una devoción: cómo se ornamenta a la Virgen del Milagro
SALTA (Redacción Voces Críticas) La ornamentación floral de la Virgen del Milagro es uno de los elementos más simbólicos y esperados de la procesión que cada 15 de septiembre moviliza a miles de fieles en Salta. La corona blanca que adorna a la imagen mariana no es solo un gesto estético, sino el resultado de una tradición profundamente arraigada que combina fe, oficio y compromiso familiar.
Alicia Puló, integrante de la sexta generación encargada de confeccionar esta corona, compartió en diálogo con Aries detalles sobre el proceso. La estructura comienza con una base de madera recubierta con paja dura. Sobre ella, se colocan claveles blancos organizados en pequeños ramilletes de cinco flores, previamente alambrados y fijados con un soporte resistente para asegurar su firmeza durante toda la procesión del Milagro.
“El clavel es una flor noble, que se conserva fresca por varios días aunque no esté en agua”, explicó. En la Catedral, un equipo de servidores recibe las flores donadas, las clasifica y mantiene hidratadas hasta que llega el momento del armado. Este año se utilizaron cerca de 4.000 claveles blancos para la corona de la Virgen, aunque en otros tiempos llegaron a emplearse hasta 8.000.
Cada flor tiene un valor simbólico. Según Puló, "cada clavel representa una intención: un pedido, una súplica o un agradecimiento. Y siempre, como por milagro, llega justo la cantidad que se necesita". El trabajo de montaje comienza en la casa de la familia y se extiende por tres días. Una vez finalizada la parte frontal, la corona es trasladada cuidadosamente a la Catedral para terminar allí los últimos ajustes y ubicarla a los pies de la imagen.
La tradición también se replica en otras imágenes del Milagro: el Señor del Milagro es adornado con claveles rojos por la familia Tamayo, mientras que la Virgen de las Lágrimas lleva claveles rosados preparados por la familia Juncosa. Para Puló, este trabajo no es solo una responsabilidad heredada, sino un legado que honra la fe: “La Iglesia se sostiene en sus tradiciones, y esta es una de ellas. Para nosotros, es un privilegio seguir haciéndolo año tras año”. Informa Voces Críticas