Dañino para los dispositivos
¿Celular mojado?, el método que todos recomiendan podría ser tu peor error
Durante años, poner el teléfono mojado en arroz fue la receta mágica que circulaba de boca en boca. Amigos, familiares y hasta compañeros de trabajo repetían la fórmula como si fuera ciencia comprobada. Sin embargo, especialistas en tecnología advierten que este consejo no solo es ineficaz, sino que puede ser altamente dañino para los dispositivos.
La desesperación tras un accidente con agua es comprensible. Basta un vaso derramado, un descuido en el baño o un chapuzón inesperado en la pileta para que cunda el pánico. En esos segundos críticos, la reacción inmediata suele ser correr por un recipiente de arroz. Pero lo que parece un salvavidas, en realidad puede convertirse en la sentencia de muerte para el celular.
Técnicos en reparación explican que los granos de arroz desprenden partículas microscópicas que pueden alojarse en los puertos, parlantes o micrófonos, generando obstrucciones permanentes. Incluso, si el arroz absorbe humedad, esta misma puede provocar corrosión en la placa del dispositivo, causando fallas irreversibles. Informa Voces Críticas.
Otro error común es intentar encender el teléfono inmediatamente después del accidente o conectarlo a la corriente. Esta acción, lejos de ayudar, puede producir cortocircuitos internos y en algunos casos incendios. Los expertos coinciden en que lo primero que se debe hacer es apagarlo de inmediato y evitar manipularlo de forma brusca.
El procedimiento correcto consiste en dejar que el teléfono repose en un ambiente seco, ventilado y libre de fuentes de calor extremo. Si el modelo tiene batería extraíble, se recomienda retirarla lo antes posible. Y lo más importante: acudir a un servicio técnico especializado para que realice la limpieza interna y evite daños mayores.
En definitiva, el mito del arroz pertenece más a la tradición popular que a la ciencia. Cada vez más usuarios descubren que confiar en consejos caseros puede ser más peligroso que el propio accidente. Frente a un teléfono mojado, la mejor estrategia no es improvisar, sino actuar con calma y dejar la reparación en manos de profesionales.