2025-09-30

ORGULLO SALTEÑO

La inspiradora historia de Gabriel Rueda: de un paraje en Salta a la élite del trail running mundial

Creció en una casa de adobe sin luz ni agua corriente, rodeado de monte y carencias. Hoy reside en España como atleta y profesional
Por Redacción Voces Críticas

SALTA (Redacción Voces Críticas) Gabriel Rueda nació en 1991 en El Candado Grande, un pequeño paraje rural de Salta que ya no existe. Creció en una casa de adobe sin luz ni agua corriente, rodeado de monte y carencias. Junto a sus padres y cinco hermanos, aprendió desde chico a trabajar la tierra y criar animales para subsistir. “Vivíamos con lo justo, compartiendo lo que había entre vecinos, porque no existían heladeras ni caminos”, cuenta desde Barcelona, donde hoy reside como atleta y profesional.

Desde muy temprano, mostró una curiosidad inusual. En la escuela rural, con una sola maestra para todos los grados, aprendió a leer antes que sus compañeros y se enamoró del estudio. A los 9 años, su familia se mudó a Aguas Blancas para que pudiera continuar la secundaria. Allí, un docente descubrió su talento para las matemáticas y lo preparó para olimpiadas nacionales, donde por primera vez escuchó hablar del prestigioso Instituto Balseiro.

Esa idea se volvió su objetivo. Inició Ingeniería en Petróleo en Cipolletti, y luego ingresó al Balseiro tras aprobar su exigente examen. Se graduó como ingeniero nuclear en 2014 y comenzó a trabajar en la Comisión Nacional de Energía Atómica. “Cuando recibí la beca del Balseiro, ganaba el doble que mi papá. Fue la primera vez que pude ir al súper sin calcular cada peso”, recuerda.

Sin buscarlo, durante esos años apareció otra pasión: correr. Comenzó como un pasatiempo, pero un entrenador lo vio y lo convenció de competir. Ganó la 4 Refugios en Bariloche y se dio cuenta de que el trail running era más que un hobby. En 2021 se mudó a España para hacer un máster en Big Data, mientras su carrera como atleta profesional tomaba vuelo.

En 2023 logró una marca histórica para Argentina: completó el Ultra-Trail de Mont Blanc en 21 horas y 59 minutos, con un 13º puesto que lo colocó entre los mejores del mundo. Hoy vive en Barcelona, entrena a diario y trabaja part time como analista de datos. “Logré un equilibrio que me permite seguir creciendo en el deporte sin descuidar mi carrera profesional. Es algo que valoro muchísimo, sobre todo por todo lo que costó llegar”, dice.

El pasado 27 de septiembre volvió a vestir la celeste y blanca en el Mundial de Trail en Canfranc, España, donde finalizó 19º entre 1.800 corredores. Su objetivo está claro: seguir compitiendo al máximo nivel mientras el cuerpo lo permita. Su historia es la prueba de que con esfuerzo, talento y perseverancia, se puede correr —literalmente— desde el rincón más olvidado del mapa hasta la cima del mundo. Informa Voces Críticas

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