2025-10-01

TRISTE DESPEDIDA

Dolor en el espectáculo: falleció una importante figura de "Los Simuladores" y del cine argentino

La Asociación Argentina de Actores confirmó el fallecimiento de una figura muy querida, recordada por su talento y por personajes que dejaron huella en la cultura popular
Por Redacción Voces Críticas

El mundo artístico argentino atraviesa un nuevo momento de pesar. A los 85 años falleció José Andrada, actor de “Los Simuladores” y de una larga y reconocida trayectoria en la televisión, el teatro y el cine. La noticia fue confirmada por la Asociación Argentina de Actores, que lo despidió con un emotivo mensaje y resaltó su aporte a la cultura nacional.

Nacido el 20 de julio de 1938 en Buenos Aires, Andrada construyó una carrera marcada por su talento, profesionalismo y una calidez que lo hicieron muy querido tanto por colegas como por el público. Una de las escenas más recordadas de su paso por la pantalla chica fue en Los Simuladores, donde interpretó a Velasco y protagonizó un momento inolvidable junto a Martín Seefeld, inmortalizado por la frase: “¿No hay un piquito para mí?”.

Su recorrido comenzó en los años ’70 en el circuito teatral independiente, donde participó en obras como La batalla de José Luna y Lejos de aquí. Con el tiempo, se consolidó como un actor respetado, capaz de transitar distintos géneros con solvencia. Informa Voces Críticas.

En la televisión, dejó su huella en múltiples ficciones que marcaron época. Integró elencos de producciones como Ricos y famosos, Campeones de la vida, Padre Coraje, Son amores, Costumbres argentinas, Soy gitano, Primicias, 22, el loco y Sos mi vida. Su versatilidad lo convirtió en un artista muy buscado por los productores y en un rostro entrañable para la audiencia.

En el cine, su trabajo fue igual de prolífico. Participó en películas emblemáticas de la historia argentina, entre ellas Los chicos de la guerra, La noche de los lápices, Esperando la carroza, Pobre mariposa, Flores robadas en los jardines de Quilmes y Después de la tormenta, por nombrar solo algunas. Su presencia en cada proyecto aportaba peso escénico y credibilidad a las historias.

En 2010 recibió uno de los reconocimientos más importantes de su carrera: el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, otorgado por la Asociación Argentina de Actores y el Senado de la Nación. En esa ceremonia compartió la distinción con artistas como Mario Alarcón, Raúl Taibo, Edda Díaz y Nelly Prince. Hoy, su partida deja un vacío profundo, pero su legado artístico permanecerá vivo en la memoria colectiva del espectáculo argentino.

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