INTERNACIONAL
Nuevo capítulo en la crisis de Perú: el Congreso aparta a Boluarte y elige sucesor
Mundo (Redacción Voces Críticas) El Congreso de Perú destituyó a la presidenta Dina Boluarte tras aprobarse una moción por incapacidad moral permanente. La decisión fue tomada en una sesión extraordinaria celebrada durante la noche del jueves, donde 124 de los 130 legisladores votaron a favor de su salida. En su lugar asumió José Jerí, de 38 años, quien juró el cargo en Lima en las primeras horas del viernes.
El cambio de mando se concretó en medio de un clima de fuerte tensión institucional y creciente malestar social en el vecino país. Boluarte, que había llegado al poder en diciembre de 2022 tras la destitución de Pedro Castillo, se convirtió así en la séptima jefa de Estado en seis años. Su gestión estuvo marcada por conflictos sociales, denuncias de represión y una economía afectada por la inseguridad y la inflación.
La destitución de la mandataria fue impulsada por la oposición en el Congreso, que le atribuyó falta de liderazgo y responsabilidad ante el incremento de la violencia delictiva. El Parlamento consideró además que el Ejecutivo no había logrado garantizar la estabilidad política ni la recuperación económica del país, lo que desembocó en una rápida votación de vacancia.
En reemplazo de Boluarte asumió José Jerí, quien hasta el momento se desempeñaba como presidente del Congreso. El nuevo mandatario de Perú se comprometió a encaminar un proceso de reconciliación nacional y a implementar medidas urgentes en materia de seguridad pública. Durante su juramento, subrayó que la prioridad de su gestión será enfrentar el avance de las organizaciones criminales que afectan al país.
La llegada de Jerí al poder abre un nuevo capítulo en la inestabilidad política de Perú, que en los últimos años ha atravesado una sucesión de gobiernos interinos y destituciones. En apenas seis años, el país sudamericano ha visto pasar a siete presidentes, en un contexto de fragmentación institucional y desconfianza generalizada hacia la clase política.
Mientras tanto, sectores sociales y gremiales se preparan para manifestarse en las principales ciudades, reclamando que se convoquen elecciones generales anticipadas. Analistas coinciden en que el nuevo gobierno tendrá el desafío inmediato de recuperar la gobernabilidad y restablecer la confianza ciudadana en un país acostumbrado a la crisis permanente.