REVELACIÓN CONTROVERSIAL
Telefe enfurecido con Nico Occhiato por contar los motivos detrás de la polémica final de La Voz
La última edición de La Voz Argentina, conducida por Nico Occhiato, terminó envuelta en polémica. El ciclo de Telefe no alcanzó el rating esperado y la final, grabada en cuatro ocasiones por problemas de agenda del jurado, dejó una sensación fría y carente de emoción, restando brillo a la consagración de Nicolás Behringer como ganador.
La situación se tensó aún más cuando Occhiato, conductor del programa, reveló detalles del detrás de escena en su aparición en Luzu, provocando malestar en la señal. Según señalaron en Intrusos, el conductor “le sacó la nariz al payaso” al exponer las razones de la poca emotividad en la final.
Para los analistas, la polémica reflejó errores de producción y decisiones cuestionables. Adrián Pallares comentó: “El enojo que hay en Telefe con Occhiato. Igual el canal puede decidir grabarlo, pero a mí me parece un error del conductor contar tantos detalles, que lo hagamos nosotros es otra cosa”. Por su parte, Marcela Tauro apuntó que parte del jurado debería haber representado distintas generaciones para mejorar la dinámica. Informa Voces Críticas.
El periodista Rodrigo Lussich comparó la final con otros grandes programas: “Marcelo a veces iba al estudio solo con los participantes del duelo y esa parte se hacía en vivo. Así que, si no estaban los jurados de La Voz, lo pudieron haber hecho en vivo igual con los participantes y el conductor en la parte final”, señaló, cuestionando la decisión de grabar y no mostrar porcentajes ni posiciones finales en directo.
Frente a la polémica en redes, Nico Occhiato salió a aclarar la situación en Nadie dice nada. “Nunca es así la final de La Voz, pero ¿qué pasó? El canal tenía la necesidad de que el programa dure un mes más, entonces las agendas de todos los jurados no estaban para que ayer pudiéramos estar en vivo”, explicó, dejando en claro que la producción debió adaptarse a problemas logísticos.
El conductor detalló además que la final originalmente estaba programada hace un mes y que las complicaciones incluyeron su propia agenda: “No había nadie. De hecho, nosotros mismos… yo estaba con la fecha en Tucumán”, afirmó. Según Occhiato, estas dificultades marcaron una final diferente a lo habitual, explicando así la falta de emoción percibida por la audiencia y los seguidores del reality.